Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Tuesday, July 21, 2009

Historias cortitas/ Durmiendo a monte.-

Durmiendo a monte.-

Me levante con ganas de hacer camino, junte unas jergas, en unas maletas viejas tire pa ra hacer boca y matear, enrolle el poncho y después de preparar el tordillo, salimos al tranco, rumbee para las vías y por ahí al norte, no se porque pero Palermo me llamaba.

Al paso y por las vías, sin preocupaciones, pensando que como tenia el aparejo en la maleta, por ahí en algún lado me tiraba unas lineadas.

Era tarde para ser tarde y temprano para ser noche cuando llegue al puente del arroyo del Sauce, busque cobijo de la brisa fuerte que se estaba levantando, desensille, junte una leñas para hacer un fueguito, y me quede a ver pasar el tiempo mientras calentaba agua para el mate y sacaba una chuleta para despuntar el vicio.

Me acerque al arroyo y tire el aparejo, por la dudas, ahí lo deje, atado a unos juncos, para volver después.

El sol todavía no había caído cuando veo que un paisano de a caballo se acerca, saluda en voz alta, como para no sorprender y se baja sombrero en mano.

Era mi amigo Don Armenio, lo invite a acercarse y pegar un tajo mientras mateaba, y ahí quedamos los dos un rato, en silencio, masticando galleta y chupando bombilla.

¿…que anda haciendo por estos lados Tordillo, pa donde va?
“como ir, no voy para ningún lado, salí a hacer camino y me pareció que despacio y con buen modo iba a visitar unos amigos por Palermo… ¿y Usted?
“también voy pa los lados de Palermo, a buscar unos animales p’al patrón”
“que bueno, ¿porque no arma acá esta noche y mañana con el fresco salimos juntos?

Ahí, después de decirme que pensaba seguir y llegar de un tiro, me empezó a contar…

“ imagínese Tordillo, hace como veinte años, iba arriendo un centenar de ovejas pa un campo del patrón, se hizo oscuro y arme fuego, a eso de la medianoche, no se podía con los balidos, los animales corrían pa un lao y pa otro, después aullidos y gemidos, parecía cosa de mandinga, agarre el facon y me quede quieto y avivando el fuego, de unos ranchos a la distancia se veían unos rejucilos de luz que asustaban, yo quieto, llego la madrugada y con las primeras luces salí al campo a ver los animales que estaban todos esparramaos, tres d’ellos muertos y descuartizados por las verijas, pa mi que fue cosa de lobisones. Desde esa vez me cuesta quedarme a monte, a no ser que sea necesario, así que si me disculpa monto y sigo, nos vemos mañana si Dios quiere.”
Mientras Morales ensillaba yo miraba a los alrededores, y después que había saludado en despedida, se me dio por preguntarle… ¿y por donde fue eso?
“¿ve aquellos ranchos por el repecho?, de ahí venían las luces”, y se fue al tranco y sin mirar para atrás.

Me senté junto al fuego, solo, mire otra vez alrededor, me pare, de a poco junte las jergas, ensille el tordillo, me subí y salí al galope para alcanzar al hombre.

Un día de estos, tengo que volver a buscar el aparejo, que quedo atado a los juncos.

El Tordillo

6 comments:

  1. Impecable como siempre Alberto. Me encantan sus historias. Un abrazo par Ud. y Tititna

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  2. jeje,que bueno...me ha hecho reir...un abrazo .

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  3. Pa! Yo soy bastante incredulo en esas cosas, pero parce mentira que uno esta en el monte con amigos y si encuentra a alguien que le cuente algo asi, se entra a achuchar de miedo, y ver cosas y sentir ruidos y a querer no estar ahi. Luego en la ciudad se rie y cuenta la historia como raciosa, pero que el chuchito paso, paso.

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  4. Diganme que a Uds. no les paso algo asi, yo no creo en lobisones, pero por las dudas....
    Gracias a los tres por siempre pasar por mi por mi tanquera.

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  5. Estimado Tordillo: Ya he pasado su tranquera pero por primera vez estoy enviando comentarios, para retribuirle los suyos en mi blog...Sus historias tienen la contundencia de las cosas simples, y contadas por Ud, son absolutamente creibles...En esta no fue Ud. el protagonista original sino don Morales. Creo que todos aplaudimos su desicion de ensillar...la cual le permitio contar esta historia con lo cual su credibilidad sigue intacta.!!
    Nestor Vaz

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  6. Nestor: Gracias por las palabras y la visita, yo he quedado cautivado por su musica primero y ahora por sus letras.

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