Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Monday, November 14, 2011

Carlos Federico Sáez.- (Click aqui)



Nace en Mercedes, Soriano, el 14 de noviembre de 1878 en el seno de una familia de alta condición social.
Dibuja y pinta como autodidacta desde la niñez dando muestras de una inusual precocidad. A los trece años se traslada a Montevideo concurriendo a las clases de pintura del profesor Juan Franzi, en la misma época presenta sus trabajos a la exigente mirada del artista Juan Manuel Blanes quien aconseja que el joven Sáez consolide su formación en Italia. El gobierno uruguayo otorga una beca de estudios al artista de sólo 14 años de edad. Se inicia de esta forma un periplo de siete años de estadía europea quedando bajo la tutela de Daniel Muñoz, Ministro uruguayo en Roma. Sáez concurre un tiempo a la Academia de Bellas Artes en Roma, pero pronto se enrola en las nuevas corrientes de la pintura italiana finisecular de clara postura antiacadémica. Frecuenta el taller de varios pintores, instala en 1896 el suyo en la Via Margutta y participa de varias exposiciones. Prolonga su estadía europea renovando su beca estatal. Sus envíos de pensionado lo van delatando como uno de los más originales exponentes pictóricos de fin de siglo. Su "manera" se vincula con el movimiento de los "macchiaioli". A propósito de esta postura el crítico Angel Kalenberg nos dice: "Por intermedio de la macchia, técnica que suponía un cierto dinamismo en el trazo, logró superarse la operática y la parálisis a las que había sucumbido la Academia. El procedimiento fue empleado, casi exclusivamente, para pintar paisajes, escenas de género y retratos; a éstos Sáez les dedicó ardorosa, infatigablemente, su vida" (Angel Kalenberg, "Seis maestros de la pintura uruguaya" Mosca Hnos. S. A., Montevideo, 1987). Sáez pinta rostros eligiendo a sus modelos sin trabajar por encargo; a veces modelos profesionales, en la mayoría de los casos personajes con los que tiene fuertes vínculos: su familia, sus amigas, sus amigos. No pinta grupos, retrata individuos en soledad. A excepción de sus dibujos, no pinta desnudos. Dibuja con el pincel y la mancha gobierna el contorno. Su pincelada rápida da a sus figuras la sensación de ser captadas en un instante. Los fondos ostentan una generosidad matérica que generan un contrapunto de atención con la figura generalmente organizada en forma piramidal.
Al decir del crítico José P. Argul, Sáez es un "espectador genial del 1900. (...) conserva intacta la frescura del "vero" (...) este pintor que agrega con sus modelos más próximos de familiares y amigos una excepcional nota de mundanismo elegante, incluso de dandysmo" (José Pedro Argul "Sáez", Ediciones de Jorge de Arteaga y Galería Latina, Montevideo, 1986)
Regresa a Montevideo en 1900. Ya enfermo, interviene en el concurso de afiches para el carnaval montevideano organizado por el Ateneo de Montevideo; lo gana.
Pueden verse obras suyas en el Museo Nacional de Artes Visuales, Museo Juan M. Blanes y en el Museo Eusebio Giménez de su ciudad natal.
Muere a los 22 años, el 4 de enero de 1901.



Sunday, November 6, 2011

Memorias.-Serafín J. García

En aquel entonce'pa mí era un retoso
charquiar las verijas al potro más diablo,
dejar güelta a güelta clavada una taba,
boliar un arisco, madrugar un guapo.

El fierro filoso, pronto pa un barbijo,
quebrao el chambergo, el pucho en los labios,
goliya tendida golpiándome'l lomo,
el sobeo a los tientos, el poncho en el braso,

me vido el gauchaje yegar a las yerras
al galope largo de mi porcelano,
y ayí, entre los tauras, floriarme pialando
hasta que quedaba ramaliao el laso.

Y también me vido templar la vigüela
-dispués qu'empesaba' menudiar el trago-
y dejar petisos en los contrapuntos
a los más cantores sabiases del pago.

Tropero'e quereres, suertudo y ladino,
arriaba suspiros de tuitos los ranchos;
no había una chirusa, po'arisca que juese,
que al óir mis requiebros no parase a mano.

  Y más de una noche me vido la luna
junto a una tranquera rayar mi cabayo,
y morder la pulpa coloráita y dulce
de una boca linda como flor del campo.

Pa mí la crucera no tenía veneno;
pa mí no pinchaba la espina del cardo;
y andaba sin miedo por tuitas las sendas
y ninguna sanja me atajaba el paso.

Y viviendo asina, creiba que la vida
sería siempre lisa com'un campo yano,
po'el que yo pudiera crusar sin trompiesos
al golpe largo de mi porcelano...

... Dende aquel entonce', sobre mi cacunda
se'apilao la carga de una punta de años;
manadas de penas me han hosao el alma
y tengo la crisma ralita y blanquiando.

Aura soy un viejo que se duebla'l viento
y en cuantito yela ya'stá tiritando;
que tiene flojitas las dos chiquisuelas
y agatas si puede subir a cabayo...

Y si me aliveo de las quebraduras
y a pitar mi chala me siento en el patio,
me dentra'e repente com'una tristesa
y otra ves p'adentro me voy, resmungando.

Es porque me acuerdo de cuando besaba
una boca linda como flor del campo,
y andaba sin miedo por tuitas las sendas
al galope largo de mi porcelano!...

Serafín J. García
De "Tacuruses"

Saturday, November 5, 2011

Ulises Pasarella.-







Don Jose Pedro Galain, en este libro tiene grandes anécdotas del los cultores del tango en Florida, entre ellos ubica a mi tío, Ulises Passarella, por el cual desde chico tuve una gran reverencia y ese cariño que desde pequeños empezamos a tener por nuestros “ídolos”.
Su estampa de bohemio y pintón siempre ha estado presente en mi recuerdo.
El Tordillo

Wednesday, November 2, 2011

Que alegría!!! 50.000 visitas.


Parece mentira, cuando en abril del 2009 empecé con este sitio, lo hice solamente con la intención de tener un lugar donde archivar mis ocurrencias escritas y fotográficas. Nunca pensé que alguien lo fuera a leer y como tal lo hice público.

Hoy día, al entrar se me dio por ver el contador de visitas, para mi sorpresa y alegría, veo que Uds. han hecho más de 50000 visitas, para ver en que anda el Tordillo. También ha servido para encontrar a un montón de gente y amigos, con los cuales a través de los años se va perdiendo contacto. Desde compañeros de la escuela y secundaria, hasta viejos amigos, militantes de los cuales nunca más había escuchado nada. Y por supuesto mis queridos Floridenses que siempre andan en la vuelta.

En breve, este sitio me abrió las puertas hacia un pasado siempre recordado, pero el cual por el tiempo y la distancia se estaba quedando sin personajes.

Desde hace un tiempo, he ido perdiendo la disciplina de escribir con regularidad, pero a pesar de eso, veo que siguen entrando y de vez en cuando dejando mensajes, lo cual me dice que siempre hay alguien que se acuerda del Tordillo…por lo tanto, voy a intentar volver aquí con más asiduidad.

Mientras tanto, Gracias por sus visitas, me han brindado una gran alegría.
El Tordillo (Juan Alberto Pintos Lecuna)

Tuesday, November 1, 2011

Don Juan Curuchet Maggi.- Pintor Floridense.



"Rancho Histórico". Obra del pintor Juan Curuchet Maggi.

A través de la historia, nuestra Florida a tenido un montón de personajes interesantes, entre ellos quiero destacar a uno que ni siquiera llegue a conocer, pero que dejo su huella en la memoria de muchos, a mi me dejo sus pinturas, que es lo que mas se de el, Don Juan Curuchet, pintor, hombre que supuestamente era muy excéntrico pero a la vez un autodidacta que llego a perfeccionar su arte a un nivel muy alto y apreciado por muchos.
No tengo mucho mas que decir porque no tengo datos concretos, mas allá de lo poco que hablamos de el con su hija, Carlota Curuchet, una maestra de primera y de vocación. Juanchino, hijo de Don Juan, también es pintor y tiene muy buenos trabajos.

El Edil Lanz, presento su caso, ante la Junta Departamental de Florida, para que una calle de nuestra ciudad llevara su nombre, publicamos su discurso a continuacion.

SR. LANZ.- Sr. Presidente: Mediante las facultades que me confiere este Cuerpo, en el día de hoy quiero recordar la persona de quien en vida fue un refe­rente de la cultura de nuestro medio, quien se desta­có también en el ámbito deportivo y sobre todo en la vida social de nuestra ciudad, dejando bien en alto el prestigio del departamento y por qué no decirlo, del País, nos referimos a Juan Curuchet Maggi, reconocido pintor floridense, nacido en el vecino departamento de San José un 17 de agosto de 1900 y radicado en Florida desde muy joven, hijo de Juan Curuchet Errecart y María Maggi Itda. Hoy, a 101 años de su nacimiento vaya nuestro homenaje y reconocimiento a este ciudadano floridense.
Juan Curuchet recibió nociones de técnicas de pintura cuando un profesor particular concurría a su casa donde le dictaba clases a su hermana Luisa, y éste, aunque muy pequeño, no se perdía ningún detalle y por consecuencia, inició sus primeras prácticas de pintura. Inmedia­tamente Juan demostró grandes condiciones como dibu­jante y pintor.

Desde muy joven dedica parte de su vida también a los deportes y logra destacarse en varias disciplinas, principalmente en atletismo, compitiendo por el club Atenas de Montevideo obtiene títulos como el 1er Campeonato Nacional del Interior en 400 metros en el año 1923, participó en el Campeonato Sudamericano del año 1924 en el que obtuvo el 3er lugar en el podio, y en los años 1925,26,27 y 28 obtiene el Campeonato Nacional de postas 4X400.

Nos cuentan quienes nos hicieron llegar esta información, que cuando Juancito Curuchet -entiendo que así lo llamaban- llegó a Florida como Campeón Nacional, o se puede decir Campeón Internacional de Atletis­mo, porque en estos eventos participaban deportistas de otros países, se vivieron momentos de euforia porque en definitiva, se trataba del primer héroe deportivo de Florida.

También obtuvo varios primeros premios en patín sobre ruedas, y me dicen que todavía hay gente que lo recuerda haciendo maravillas sobre los patines en las primeras calles hormigonadas de Florida, por esto la pista de patinaje de nuestra ciudad lleva su nombre en honor al pionero de esa disciplina.

Mientras compite en Montevideo se vincula con mucha gente de la capital del país, asistiendo a las conversaciones en el famoso café Sorocabana, donde se reunían intelectuales de la época.

Es en la Capital que realiza cursos de bibliotecnia, y más tarde viene a Florida a trabajar en la Biblioteca Municipal como encargado, cargo que desempeña hasta su jubilación.

Su tarea no fue sólo administrativa, sino cuentan quienes allí lo trataron, que realizaba una tarea orientadora, pues tenía un conoci­miento cabal de su biblioteca. Era tan vocacional su función que además atendía la biblioteca del Liceo honorariamente. Siempre se veía a Juancito orientando y aconsejando a toda la muchachada, tarea que hacía con gran alegría.

Me acota su hija Chelita que los mayores de 40 años deben de recor­darlo con su caballete pintando por cual­quier calle de Florida, o por el Prado, o en la Playita, o en la Calzada. Destacaba también su hija que el Santa Lucía le mereció especial atención. Otros en Florida tendrán de él el recuerdo como profesor de dibujo en el Liceo, cargo que desempeñó hasta sus últimos días, o en otras organizaciones como "Amigos del Arte" y "Centro Renovación" haciendo honor a su vocación de servicio.

Sus cuadros están en innumerables hogares e instituciones de Florida. En vida Juan Curuchet llevaba un registro de cuadros (vendidos, regalados, etc.), que llegó a 3003. Así que podremos imaginar la vastedad y devoción por este arte. Enamorado de la naturaleza la reproduce fielmente en sus cuadros con gran luminosidad y riqueza de matices.

Un buen día, el entonces Presidente de la República Oriental del Uruguay, Don Andrés Martínez Trueba, le solicita un cuadro del rancho histórico de Don Basilio Fernández, realizando por ende una de sus mejores obras.-

Son varios los reconocimientos que logra por su profesión de las cuales se destaca que en 1945 obtiene el primer premio en el concurso de Artes plásticas de San José. En 1956 es primer premio en el primer salón Departamental "Amigos del Arte", entre otros.

Fallece el 25 de Abril de 1974, y un apenado amigo escribe en el semanario "Crónica" de aquella época ( el 18 de mayo de 1974) y dice "antes de terminar esta tan mal hilvanada nota escrita, atribulado por la pena tan honda que me embarga, quisiera recordar y destacar a muchos que quizás lo ignoren, que Juan Curuchet fue uno de los principales fundadores del viejo Club Deportivo Atlético, ubicado en ese entonces en el predio en que hoy se encuentra la Escuela Nro 102, y el Club Deportivo Huracán practicándose desde el atletismo hasta el boxeo.

Allí Juancito con la colaboración de Carlos María González, Don Víctor Mendizábal, los Dibarboure, los hermanos Canclini, los Carre­ño, Galván, Ariosto Fernández, Tiko Tamis, Fleitas y el que esto escribe y otros que no puedo enumerar porque se escapan a mi memoria, hizo surgir el Club Atlético Florida.

Es por todo lo antedicho que la figura de Don Juan Curuchet debe ser conocida principalmente por nuestros jóvenes y por los floridenses en general, por lo que consideramos que la manera más adecuada de recordarlo sería que su nombre se incorpore al nomenclátor de nuestra ciudad, siendo el Paso la Calzada el lugar que podría llevar su nombre, dado que este artista floridense reflejó en sus obras, como lo destaca su hija, el río Santa Lucía y sus entornos, y sería un acto de plena justicia que su nombre se entrelace con estos paisajes, y de esta manera los floridenses haríamos honor a su memoria.

Por lo tanto Sr. Presidente, solicito que nuestras palabras pasen a la Comisión de Nomenclátor de la Junta Departamental de Florida a sus efectos.-





Los dejo con algunos trabajos de Don Juan Curuchet.

Los tres primeros estan colgados en el Hotel Espanol





"Paisaje de Valle Eden". Cuadro de mi posesion, obsequio de Carlota Curuchet.



"Las Parvas" Cuadro de mi posesion, obsequio de Carlota Curuchet