Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Tuesday, February 24, 2009

Historias Cortitas/ La fogata


La Fogata


Y Ud. que quiere?, si no las junta, se lo van a comer los mosquitos! Una nube de bicharracos picotudos empecinados en cascotearme el cuero me ataca implacablemente, y yo, con ocho años y un respeto a esa voz que era casi veneración, me levantaba lentamente, como sonzeando, y a las patadas en la oscuridad las despegaba de los pastos, medio frescas, para amontonarlas casi con cariño, a poca distancia de las que ya ardían lentamente en lo que el venerable viejo llamaba la fogata.

Pensar que son solamente cinco kilómetros, a lo mas seis, pero para mi era un viaje al África o a Pando; Que sabia yo de distancias?... y el nombre del lugar, cosa de locos, Picada de los Martínez, y yo que hasta que aprendí a ir solo, creía que lo de picada era por la cantidad enorme, interminable, impresionante de mosquitos, y decía "! Pucha que bien que lo bautizaron!".

Ya fuera a pie y con las bolsas al hombro, o con el carro tirado por "La Soberbia", una yegua vieja, fiel y de paso cansino, yo sonaba con esos viajes a la picada, no se si era que me gustaba la pesca, o era el estar día y noche escuchando ese silencio de tiempo que salía de la boca de mi abuelo, que en diez palabras contaba historias que a otros le llevaba horas, o quizás era que a todo guri de ocho años y alpargatas, le gusta caminar hasta el África.

No se que era, pero la ultima vez que pase por la picada, a los 34 anos y en auto, bajo el sol del mediodía y escuchando la chicharra, me baje, camine 26 años para atrás rumbo al terraplén que vivía grabado en mi memoria, pero el viejo de orejas majestuosas y nariz aguileña, no estaba, los aparejos tirados tampoco estaban, lo único que me parece que encontré, fue aquel aroma agridulce de la fogata de bostas, y entre los talitas y espinillos, escuche una voz antigua y cariñosa que me decía...Y ud. que quiere?, si no las junta se lo van a comer los mosquitos.

El Tordillo

No comments:

Post a Comment