Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Tuesday, January 7, 2014

Burgos...magnifica.

Burgos es quizás una de las ciudades más lindas de España, yo he recorrido bastante y creo que no me equivoco si la considero entre las diez más interesantes. Aquí se me hizo muy difícil el ser peregrino, aparte de haber asistido a la misa en la catedral y dormir en el hermoso y moderno albergue, en todo lo demás fui estrictamente un “turigrino”.
Esta es lo primero que vez al salir del tunel de la Puerta de Santa Maria, grandioso.
 
Llegamos como a las dos de la tarde, así que el tiempo no era mucho para disfrutarla, la entrada al albergue fue lenta por la cantidad de gente, el registrarse y ser ubicado llevo casi una hora, pero valió la pena, ya que sin duda, el moderno y limpio lugar fue una grata sorpresa en el Camino. Preparar la litera, ducharse, vestirse, acomodar equipo y salir a la calle, fue todo un remolino. No queríamos perder tiempo, ya que la noche se vendría encima y había mucho para ver.
Altar Mayor de la Catedral de Burgos.
Era Domingo, así que mientras yo me fui a la misa, Jordi camino un poco por los alrededores, después nos reunimos en la plaza frente a la catedral. De ahí en adelante hasta tarde a la noche, fuimos unos verdaderos “turigrinos”, nos subimos a un trencito de turistas que en aproximadamente una hora, recorre todo el centro histórico de la ciudad, incluyendo la Universidad y sus alrededores. Para el peregrino normal este tipo de actividad está fuera de concurso, pero mi esposa Titina y yo, ya habíamos visitado Burgos, por lo cual yo sabía que era grande y muy pintoresca, así que no me molesto el hacerlo.
Esto es cursi para un peregrino, pero Jordi y yo ese dia eramos "turigrinos"
Después de ese paseo, deambulamos por las calles maravillándonos a cada paso con la arquitectura y los monumentos. Nos cruzamos con muchos peregrinos, que como nosotros no terminaban de entender cómo puede haber tanta belleza en un solo lugar. Otros, como Koki, el japonés y Brasil, su compañero inseparable, habían copado un bar con un grupo de amigos, en una calle angosta frente al albergue. Los canticos y el rio de cerveza siguieron su curso, hasta después del cierre de puertas del albergue, por lo tanto no sé donde durmieron los amigos.
Los relieves y grabados por todos lados, son interminables e hipnotizantes.
Como te extraño.
Jordi y yo, recorrimos varios lugares hasta llegar a un lugar llamado la Mejillonera, parados junto a la barra nos deleitamos con varias raciones, mejillones, rabas, calamares, patatas bravas y por supuesto todo con un buen regado de cervezas frías, bien frías. De vuelta hacia el albergue paramos en otro restaurante, en el que ya habíamos comido antes, para tomarnos un buen café y utilizar el WiFi, que no era fácil de encontrar.
En ese lugar conocí lo que después sería mi gran amor por el resto del viaje, el Orujo de Hierbas, una bebida deliciosa que me cautivaría y seria mi libaje predilecto por el resto de la ruta. Pena que aquí en Canadá no se consigue.
Vista desde atras.
Cuando llegamos a la puerta del albergue, ya estaban a punto de cerrar las puertas, la verdad es que estábamos en los descuentos. Burgos nos había impresionado en todo sentido, su arquitectura, jardines, sus bares y restaurantes, su maravillosa catedral, que no importa desde donde la mires y a qué hora, ya que en la oscuridad de la noche, su iluminación la vuelve todavía más impresionante.
Un peregrino de cemento, descansa en unos de los tantos niveles que rodean la iglesia.
A tal punto que yo estaba listo para seguir bien temprano, a las cinco de la mañana, ya estaba afuera todo equipado, pero recorriendo los alrededores, hasta las siete, cuando con mi compañero reemprendimos viaje. Las palabras de Jordi al marcharnos fueron, “aquí tengo que regresar con mi esposa”.  
Nos fuimos lentamente y mirando para atrás varias veces, como tratando de llevarnos más detalles. En cuanto al sentido espiritual de El Camino, quizás no hayamos aprendido mucho, pero en el cultural y gastronómico, nos lleno las mochilas de sorpresas. Si alguna vez el Gran Arquitecto del Universo me brinda la oportunidad de volver, le tengo que dedicar 2 o 3 días.
Ahora los dejo con la ciudad en fotos, que es la mejor forma de describirla… después de esto manténganse cerca porque esta la seguimos y hasta Santiago no paramos.
La plaza es siempre una romeria, este es uno de los momentos mas tranquilos del lugar.

Javi aparece por primera vez, con Dumas, mi perrogrino preferido.














 

2 comments:

  1. Simplemente sensacional¡¡¡ Gracias por hacernos ser partícipe de esa odisea, lugares maravillosos y el relato impecable

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  2. Gracias Mabel, hubiera sido todo major si te hubiera llevado como fotografa, tu haces magia con la camara, algo en lo que yo no me destaco. Un fuerte abrazo y gracias por tu apoyo constante. El Tordillo

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