Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Wednesday, November 17, 2010

Chilcas y Chingolas. Siga la historia a traves de este link. (click aqui)

Parece que al final, se va a hacer realidad, ayer recibí una invitación del Intendente de Florida Sr. Carlos Enciso, para la firma del convenio con ANEP, para comenzar con la construcción de la escuela rural de Chilcas y Chingolas.

Esta escuela se incendio el año pasado, justo el mismo día que acá en Toronto, hacíamos el asado para recaudar fondos para las escuelas rurales, como hacemos año a año. Desde esa misma noche tratamos de colaborar para que los niños otra vez tuvieran un lugar donde estudiar, pero la cosa ha tenido más vueltas que perro para echarse.

Finalmente, ahora comenzara la construcción de la escuelita, el Sr. Carlos Enciso, me había asegurado públicamente, en un programa de CW33 La Nueva Radio de Florida, que iba a ocuparse lo antes posible del tema, y veo que el hombre lo tomo como una causa propia, le metió pecho hasta que saco el tema adelante.

Recalco que políticamente, soy del partido opositor al Sr. Intendente, por eso que mas valoro lo que ha hecho. Desde aquí en Toronto, hemos estado presente en cada foro o programa que hablo del tema, tratando de mantener la cuestión de la escuela viva y vigente, ayer fue inmensa la alegría que sentimos al recibir la noticia. Esto esta más allá de todas las politiquerías que se quieran encontrar, esto es un acto de compromiso con la educación rural… y no le busquen mas patas al gato.

Sr. Enciso, le damos las gracias por su esfuerzo, y en lo personal le aseguro que siempre estaré dispuesto a formar con Ud. , hombro a hombro en las filas de la solidaridad.

Juan Alberto Pintos
(El Tordillo)
Coordinador del Grupo Toronto de apoyo a las escuelas rurales.

Tuesday, November 16, 2010

Receta de Piron

Pirón.-

El otro día alguien que leyó sobre la leyenda de la mandioca, en este sitio, me escribió preguntándome si en Uruguay la usábamos. Por supuesto que sí, en nuestra campaña, por años fue el “llena panzas” más barato y preferido para alimentar a las tropas de cuartel, peones de estancia, familias grandes y pobres, y más de una “cumparsa” de esquiladores o grandes grupos de paisanos en tiempo de cosecha.

La fariña, es una versión de la harina de mandioca, que se muele más gruesa de lo que se usa en el resto de América, cada vez somos menos los que la comemos, pero todavía se le encuentra en alguna mesa de campo o en alguna cocina de estancia, después de la carneada de un buen y grasoso capón de consumo.

El producto final del preparado de la harina de mandioca o fariña, lo conocemos como “tumba” o “pirón”. Hay varias formas de prepararlo, inclusive he visto gente que lo hace vegetariano, usando solo caldo de vegetales. Para mi gusto, cuanto más grasoso mejor y más rico, les paso las dos versiones que más me gustan.

A la “Mi Padre”.-

El viejo Pintos, después que se había preparado tres o cuatro matambres, en la cocina del Tango Bar, los sacaba de la olla gigante que usaba, los ponía en la prensa y mientras hacía esto ya se les estaba haciendo agua la boca, porque sabía cuál sería el final destino del caldo grasoso y picantón que quedaba en la olla.

En un plato grande y hondo, ponía la fariña cruda, de a poco con un cucharon, le agregaba el caldo. Por supuesto que usaba la parte de arriba del caldo de la olla, el cual separaba en una ollita más pequeña y que ponía hervir al máximo de potencia. De a poco agregaba y con un tenedor pisaba la fariña para incorporar el liquido, así continuaba hasta que se formaba una pasta humeante con la consistencia de un puré, cuando toda la fariña seca se integraba a este puré, lo retocaba con un poquito de ají picante y otro toque de sal… y se sentaba radiante tenedor en mano a disfrutar su pirón con un buen vaso de vino tinto y raspón.

Mi pirón:

Por supuesto que también empieza con un caldo gordo y sabroso, preferiblemente hecho con pecho cruzado y unos buenos huesos con caracú.
Primero salto unas cebollas picadas bien chiquitas, hasta que quedan transparentes y al borde de empezar a caramelizarse (ponerse marrones), también le agrego unos tres o cuatro dientes de ajo, ahí directamente pongo dos tazas de fariña y mezclándola constantemente espero hasta que se tueste un poquito. A los dos o tres minutos le empiezo a agregar caldo caliente, de a poco, con cariño y con paciencia, siempre revolviendo, a medida que el caldo se va consumiendo, le sigo agregando hasta conseguir la misma consistencia que la de un puré. Un toque de ají o pimienta, una o dos cucharadas de queso rallado… y a la fuente.

Si tengo caracú, se lo pongo por arriba, plato hondo, tenedor, vaso de vino tinto y… pahh, me estoy babeando sobre el teclado.

El Tordillo

Friday, November 12, 2010

Los héroes regresaron en valijas.-

GANADORES DEL TALLER “CREACIÓN LITERARIA”, DE LA UNIVERSIDAD DE TORONTO
Revista Cañasanta
domingo, 31 de enero de 2010

El curso “Creación Literaria”, de la Universidad de Toronto, Canadá, se crea como un taller literario para el desarrollo y fortaleza de futuros aspirantes a la literatura (narrativa) en español y autores literarios residentes, en su mayoría, de ésta ciudad. Auspiciado por la Universidad de Toronto y dirigido por la escritora mejicana Martha Bátiz Zuk, el taller concluyó su espacio el pasado diciembre del 2009. Según las propias palabras de Martha, quien impartió el taller, se siente muy feliz con los resultados de este curso. Los estudiantes dicen que aprendieron mucho y que lo pasaron muy bien -tuvimos una atmósfera agradable, a pesar de severas críticas-, y en la School of Continuing Studies quedaron tan contentos con el resultado, que ya se abrió la continuación del curso (un nivel más avanzado: Creative Writing II in Spanish) para abril, y una repetición de esta versión para principiantes en el próximo septiembre. Esto es un gran logro para nuestra comunidad, pues garantiza una permanencia y presencia dentro de la institución con el prestigio que esto conlleva, amén de abrir un espacio para otras personas interesadas en el proceso creativo-literario en nuestra bella lengua.

La Revista Cañasanta, desde un principio, apoyó este proyecto de la profesora y escritora Martha Bátiz Zuk; y decidió ejercer como jurado para la selección de los cuentos ganadores -desde la propia valoración de la revista- y fuesen publicados en nuestro órgano electrónico. Nuestros amigos lectores pueden evaluar, de igual manera, con sus comentarios, los siguientes cuentos que, según su posición y resultado final, publicamos a continuación.

A. F. Gélico
Director

Primer Lugar:

Los héroes regresaron en valijas
Por Graciela Mantero -Hoy llegaron dos más- dice con voz baja y temblorosa, dirigiéndose a su padre.
Al llegar a la casa cansado de la jornada de trabajo, Ruperto se sienta en el sillón como dejándose caer. Y nuevamente vuelve a decir “volví a subir dos”. Gervasio, su padre, lo escucha en silencio, pero sabiendo el dolor que siente su hijo. Por lo general Ruperto disfruta de su trabajo, le gusta, y además tiene muchos amigos con los cuales pasa gratos momentos, haciéndole más llevadera su labor. No es la primera vez que los ve llegar. Ya es habitual verlos ahí. Pero cada día le resulta más dificil, y su dolor se va transformando en rabia, desesperación y resentimiento.

Ruperto es de perfil bajo, un muchacho de rostro ovalado de líneas armónicas y equilibradas. Cae un descuidado mechón de cabello castaño sobre su frente, y su sonrisa contagia confianza. Ruperto tiene cuerpo de atleta profesional, sus años de entrenamiento futbolístico lo mantienen en forma, a pesar de no practicarlo más.

- Hola hijo, otra vez te tocó a vos. No leí nada en los diarios.
-Ya saldrá la noticia. Bueno ya no es noticia. ¡Pobre gente! Si supieran cómo sus héroes llegan a su destino final, después de tantos honores. La mayoría son jóvenes y con familias e hijos a quienes criar. Bueno, mejor no hablar más. Ya fue bastante para el día de hoy.
-Trata de descansar un rato y olvídate, que no vas arreglar el mundo.

El padre, conocedor de lo sensible que es su hijo, trata de no tocar más el tema, para que él descanse tranquilo. Gervasio no es inconmovible. Los años le han dado esa coraza para resistir con más fuerza los golpes sentimentales; aunque muy racional en sus conceptos, de tanto en tanto asoma esa debilidad que tiene todo humano. Ruperto, sentado, se saca las botas y las tira a un costado, estirándose hacia atrás desabrocha el pantalón verde del uniforme, logra sacárselo, y se acomoda en el sillón e intenta dejarse llevar por el sueño, que le resulta imposible conciliar.

La sonrisa que a veces deja escapar en su trabajo, es apenas una mueca disimulada de alegría. Él no es el mismo desde que carga esas cajas. Sus amigos tampoco. Algunos han perdido las ganas de hacer chistes burlones a sus compañeros canadienses. Los llaman canacas fallados, les han enseñado a tomar mate, típica bebida de los países a los cuales ellos pertenecen. La mayoría son argentinos, uruguayos y chilenos, que se complementan muy bien a la hora de los apodos y comentarios jocosos, pero éstos desaparecen ante la imagen desoladora que, cada vez con mayor frecuencia, se presenta ante sus miradas.

Su padre coloca debajo de su cabeza una almohada, como si ésta pudiera ayudarle a conciliar el sueño a su hijo. Gervasio apaga la luz y se retira. El reloj que está en la pared sigue palpitando segundo por segundo. Las gardenias perfuman el ambiente y parecen traerle más aún el recuerdo de esas dos banderas, que inmóviles, vestían el regreso final. Aquellas flores eran las preferidas de su abuela, que había muerto hace dos años. Su abuela tenía la costumbre que todos los días veintiséis de cada mes, fecha de fallecido su esposo, colocaba una gardenia en un florero al lado de la foto de él. Las agujas siguen marcando rítmicamente el tiempo que no fue y que injustamente perdieron. Ruperto trata de olvidar, pero no puede. Vienen a su mente mil cosas juntas, y con su imaginación trata de armar un rompecabezas formado con pasajes de una corta vida. “¿Tendrán hijos?”, se pregunta.

Esas dos cajas embanderadas se sienten ligeras como plumas comparadas con el peso emocional que los abruma a él y a sus compañeros de trabajo al tener que cargarlas.

En la oscuridad del living, una puerta entreabierta gime y pinta con sombras el rostro triste de Ruperto. “De qué sirve, les mienten, les hacen creer que son los salvadores y van a parar a un sucio matadero sin sentido. Ahora se encuentran ahí, condecorados en sus cajas de madera lustrada con manijas de bronce’’.

Pasan las horas, y cada una de ellas parece tener el doble de minutos. El reloj marca las siete. Se levanta sin haber podido dormir. Se dirige al baño, moja su cara con agua fría. Se mira en el espejo y observa los rastros de su mala noche debajo de sus ojos melancólicos. El reflejo de su rostro le hace pensar y agradece a la vida el regalo de estar vivo y compartiendo junto a los seres queridos cada minuto de su existencia. Sin hacer ruido, va a la cocina, prende la cafetera y se prepara un café. Echa tres cucharaditas de azúcar como queriendo endulzar los amargos fantasmas de la noche. Mientras lo toma despacio y en un profundo silencio, solamente roto por los golpes que produce la cuchara de metal en el borde de la taza de porcelana, estira la mano y toma el periódico que le ha dejado su padre sobre la mesa. Lo mira, lee las noticias que van apareciendo en los titulares.

El alza del petróleo en primera plana y el efecto dominó de la economía mundial resaltan en la portada. Sigue pasando páginas y, en la carilla seis, encuentra la foto de dos jóvenes soldados canadienses muertos en combate perdidos entre las hojas del periódico como queriendo volver a la vida. Están ahí los rostros y los detalles visibles de sus vidas. Uno de ellos, tal como lo había visto Ruperto en su rompecabezas imaginario, deja dos hijos - de cuatro y ocho años-, vivía en Alberta en una ciudad pequeña. El otro tan sólo tenía veintiséis recién cumplidos, no tenía hijos y vivía en Calgary. “Ellos ya no sienten’’, piensa Ruperto, y se levanta moviendo la cabeza. Una convulsión de sentimientos de angustia se apodera de él, pensando en los pequeños que no volverán a ver más a su padre, y la imagen de la madre que, desconsolada, llorará aferrada al recuerdo de su hijo.

Una lágrima contenida se le escapa de los ojos, surca el rostro y moja el labio de Ruperto. Se seca con la mano el gusto salado de la desolación. Deja a un costado la taza de café que no termina, y que aún despide humo caliente, se pone el uniforme verde de la aerolínea para la cual trabaja, calza las botas gastadas que había dejado al costado del sillón, y se dirige al aeropuerto. Su auto está frío, igual que los dos cadáveres que yacen en los ataúdes que fueron rumbo a Alberta en un avión comercial. Ruperto hoy desea cargar solamente valijas en los aviones.


Graciela Mantero.

Thursday, November 11, 2010

Historias cortitas.-Troperos


Troperos.-

¿Tata, cuando vamos a llegar a las casas?

“Si todo sigue así y podemos cruzar la tropa por el bajo del Tornero, antes de que llegue la creciente y nos corte el paso, creo que para el martes dormimos en el rancho y comemos un guiso de tu madre”

“Mire Tata que hace cuatro días que salimos de lo de Don Pedro y usted le dijo que en seis días entregaba la tropa en Berrondo”

“M’ijo, los tiempos del tropero y sus animales, no son los mismos que los de la gente que duerme en estancias y toma mate alrededor del fogón techado, usted ha visto que desde que salimos, el viento nos ha castigado, la lluvia no ha escampado, los animales se pegan en los barrizales, hemos tenido que buscarle la vuelta a los pasos, ya que el agua en todos lados está más arriba de donde por costumbre dormimos. El que está en el pueblo o en la estancia, ya está tomando mate y asando el capón, mientras que nosotros no tenemos todavía resguardo o brete donde dejar los bichos, su poncho ya pesa más que usted, esta calado por la lluvia, no se preocupe por las horas y los días, ya vamos a llegar cuando Tatadiós disponga.

Los días del tropero son hechos con los caprichos del tiempo, días cortos pero con muchas leguas avanzadas, cuando el sol radiante invita a atar los abrigos en los tientos del recado, cuando la brisa acaricia la cara y hace que el tropero silbando un estilo, simplemente siga a los animales que pastando y al tranco se comen las distancias. Cuando a la tardecita uno se baja del caballo, contento, junta unas ramitas, mientras toma mate chamusca un churrasco a la llama y después de comer, se tiende boca arriba a mirar el cielo límpido y a contar estrellas. En esas noches tranquilas en que ni brete se precisa, porque hasta los animales están disfrutando el descanso, es cuando es lindo ser tropero.

Pero también están los días como los últimos que hemos tenido, donde la humedad, por arriba y por abajo, llega hasta la verija, donde los bichos asustados ni siquiera quieren parar, donde los bretes que siempre usamos están tapados por la creciente, cuando la cena es un pedazo de charque salado masticado mientras se hace rodeo para que los animales no se desperdiguen, cuando un jarro de agua nos lava la amargura del día.

Esos son los días, en que se debe acordar de los otros que hablábamos antes, de esa manera hasta en los peores momentos, usted va tener un buen día. Vea usted m’hijo, que somos pocos los que vamos quedando, que pueden disfrutar de horizontes con soles brillantes, de noches con refucilos que nos marcan el camino, que desde el caballo disfrutan del canto de la perdiz, el trote del avestruz, el vuelo gracioso de las aves de rapiña, el mugido de animales que desde atrás de los alambrados piden para unirse a nuestra caravana. De asados comidos a la sombra de un monte de eucaliptus, de mojarse las patas sentado en las piedras de un arroyo, de siestas bajo un ombú frondoso, de cosechar dulces macachines mientras la tropa descansa… de ser libre.

Por eso no se preocupe m’ijo por los tiempos de los simples patrones de estancia, nosotros vamos a hacer nuestro trabajo bien y al paso que Tatadiós disponga, disfrute conmigo, mire ya ni llueve, y esa medialuna que está apareciendo me parece que quiere que empecemos a prender el fuego, es capaz que hasta nos muestra unas estrellas para calentar el alma mientras se secan los ponchos…

Ya vamos a llegar”.

El Tordillo

Wednesday, November 10, 2010

Carta abierta a Claudio Brum.-
Estimado Yo_:

Por mucho tiempo nos mantuvimos informados, sorprendidos, enojados, calientes, inspirados y muy curiosos, con tu sitio, al cual renunciaste hace tiempo.

Nunca fuiste el más querido ni el más odiado de los que nos reunimos cibernéticamente en este círculo que generalmente tiene como punto central a la gente de http://floridaonline.com.uy/, pero sí, siempre fuiste el punto de la discordia para muchos, de la simpatía para otros, pero nunca de la indiferencia.

Por eso es que te intimo públicamente a que nos vuelvas a dedicar algo de tu tiempo y revivas http://yoclaudioenlared.blogspot.com , somos muchos los que nos deleitábamos con tu sentido del humor y tu manejo de la ironía.

El Tordillo

Tuesday, November 9, 2010

MUCHAS GRACIAS.-

Indudablemente vivimos el tiempo del acercamiento, nunca antes me había dado cuenta de todos los beneficios que nos brinda el mundo de la internet.

Ayer festejaba mi cumpleaños, como lo he hecho por 62 años, tranquilo, en casa, rodeado por algunos amigos y la familia, un día normal con algunas llamadas extras que me llegaban al teléfono, por costumbre en ese día no voy a trabajar y me quedo en casa ronceando y cocinando, porque sé que siempre alguien llega a darme un beso y me gusta esperarlos con algo sobre la mesa.

La gran sorpresa fue cuando me senté frente a la computadora a ver mi correo, la cantidad enorme de mensajes de buenos augurios fue impresionante, por Facebook, por email directo, por teléfono, tarjetas y canciones.

Familiares y amigos de todos los rincones del mundo, habían pensado en mí, la verdad que es la primera vez que recibo tanto mensaje personal. Primos, sobrinos, familiares en general, amigos de siempre y amigos de paso, de esos que uno encuentra a la vera del camino de la vida, me escribían desde lugares que me obligaron a sacar mi libro de mapas, para con un marcador hacer un redondel en cada sitio desde donde me llegaban saludos.

En deducción el cumpleaños del Tordillo entro a globalizarse, la internet como nunca antes nos lleva en sus alas a lugares impensados y nos devuelve a nuestro hogar con una sonrisa y la alegría de que alguien, a la distancia se acuerda de uno.

Que linda sensación.

A todos los que mandaron saludos…MUCHAS GRACIAS,a todos los que se sentaron a mi mesa desde la distancia o los que físicamente se tomaron un vinito conmigo, MUCHAS GRACIAS fue un hermoso día.

Ya casi estoy deseando que llegue el 63.-

El Tordillo

Sunday, November 7, 2010

Florencio Sánchez (Montevideo, 17 de enero de 1875 - Milán, Italia, 7 de noviembre de 1910).(CLICK AQUI)


En este sitio de internet, se puede leer o bajar directamente gran cantidad, sino toda la obra de, dramaturgo uruguayo.
Personalmente, tengo varios tomos de lo que escribió, pero aquí, me parece que no falta nada, un espacio a guardar para leer y releer.

http://es.wikisource.org/wiki/Florencio_S%C3%A1nchez

Wednesday, November 3, 2010

Pelusa de cardo.

“Uno aquí, otro allá, por las estancias,
pelusa e’ cardo que esparrama el viento,…”




Carmencita y Nancy en unas islas en el medio del mar y al borde del desierto.

Los hijos e hijas del tío Tola, por allá abajo, en la isla continente.

Gladys y sus hijos, en tierra castellana, cerca de Madrid y lejos de todos.


Carlitos y su prole, tomando agua sagrada en el Querétaro milagroso.

Ulises, se llevo su música a otra parte, el pentagrama de su vida se llena de notas en tierras extrañas.


Daniel en el norte, tan cerca y a la vez tan lejos.

Alberto al norte del gigante sin corazón y al sur del destierro absoluto.

Esto es simplemente en una familia, la mía, primos, sobrinos, tíos… desparramados por el ancho y largo del mundo, todos por una razón u otra dejamos el refugio de nuestro querido Uruguay y salimos a trotar distancias y fronteras, buscando mejores posibilidades o rastreando sueños. Cargamos nuestros bolsos, empaquetamos los recuerdos, y en vez de llegar en cigueñas, fuimos paridos en otras tierras, hijos de aviones, barcos o trenes.

Somos todos productos de una época de nuestra tierra, que nos cerraba puertas adentro y las teníamos que abrir para afuera. Muchos de los que salimos nunca volveremos, otros ya no están… entre nosotros nos perdimos los rastros, comenzamos de a poco a perder nuestra identidad de patria, de familia, de lugar.


Nuestros hijos nos empezaron a hablar en otros idiomas o con acentos diferentes a los nuestros, nuestras nueras y yernos hacen un esfuerzo, o no, para entender nuestra lengua, nuestro acento, nuestras costumbres.

Nosotros levantamos con las manos banderas de otros países, cantamos himnos que no nos pertenecen, con la mente flameamos la celeste y tarareamos “sabremos cumplir, sabremos cumplir”, mientras comemos una paella, soñamos con milanesas, saboreamos con el pensamiento una mulita asada o un guiso de arroz con perdices, mientras recorremos las grandes extensiones de pinos norteños, podemos sentir a lo lejos el aroma de un monte de eucaliptos.

Entramos a la internet y nos encontramos con familiares de los que hacia años no sabíamos nada e intercambiamos fotos de otros tiempos y otros lugares, nos conocemos sin conocernos, nos queremos sin vernos, nos visitamos sin trasladarnos.

Somos los hijos de un Uruguay lejano, al que dejamos porque creímos que nos abandono, somos fruto de distancias y semillas de nostalgia, nos vamos quedando sin padres, vamos perdiendo la esperanza del retorno, pasamos de ser orientales a ser por y para siempre emigrantes, como dijo Serafín J. García…

"Uno aquí, otro allá, por las estancias,

pelusa’e cardo que esparrama el viento,

esos hijos sin padre se te quedan,

mientras vos ves gastarse tu deseo

de ajuntarlos un día en un rancho,

con sol alegre y nuevo."




El Tordillo

Sunday, October 31, 2010

Halloween.-

La fiesta de Halloween debe ser una de las que yo disfruto mas, en mi barrio la gente decora las casas, al llegar la tardecita, la gurisada sale en pleno a golpear puertas y a llenar sus bolsas con golosinas, grandes y chicos se disfrazan y por dos o tres horas es un desfile continuo de niños y padres que los acompañan.
En mi casa también decoramos un poco y gozamos con la cantidad de gurises que nos visitan, el broche final es siempre la llegada de Lara y Malena, que también hacen su recorrida por el barrio. Les dejo algunas fotos sacadas hace un rato.








Saturday, October 30, 2010

Los negativos.-


La fuerza de lo negativo es muchas veces más grande que las ganas de hacer las cosas bien, es increíble pero muchas veces el impulso de gente bien inspirada, se siente aminorado o truncado por los contras de siempre.

Esta semana, llame por teléfono a un amigo que por años, ha puesto un esfuerzo muy grande para mantener al día y vigente un sitio web, que ha sido un referente para floridenses, fuera y dentro del país. Al ver que el sitio a veces pasaba días sin renovarse, entre a preguntarme si habría algún problema de salud que lo estuviera afectando, eso fue lo que me hizo levantar el teléfono para comunicarme directamente con él.

“Mira, Tordillo, lo que pasa es que me estoy dedicando un poco más a mí y a la familia, a hacer las cosas que hace años que no hago por prestarle tanta atención al sitio, me acostumbre a pasar horas todos los días frente a la computadora, para mantener algo vigente y coherente, pero con el paso del tiempo veo más, que son muchos más los que critican que los que apoyan, y eso a la larga te cansa y te vence.”

Es increíble, pero es así, aquellos que generalmente no hacen nada, o nunca tuvieron una idea propia que llevaron a la práctica, son los que más entorpecen la marcha. Son los que critican, los que ponen palos en las ruedas, los que siempre saben encontrar las deficiencias, pero nunca tienen sugerencias que sirvan para mejorar o progresar.

Los avisadores cada vez son menos, pero los gastos para mantener un sitio web, con pretensiones de ser bueno y eficiente, cada vez son más, los que a veces pasábamos por “la chanchita”, para dejar un óbolo que aunque fuera pequeño siempre ayuda, ahora nos hacemos los “chanchos rengos”. Eso lleva a cualquiera a pensar que su tarea no es importante, que el esfuerzo y el tiempo que se le roba a la familia y a los amigos, puede ser mejor utilizado.

En realidad son los negativos los que cansan, pero los otros, los que dejamos que las cosas rueden y no nos preocupamos por dar una palabra de aliento, o el apoyo económico que dejamos de brindar por creer que todo está bien, somos tan culpables como los primeros.

Me hace acordar de una frase que aparece en un poema de Tabaré Etcheverry que dice:

“No fueron los asesinos, fuimos nosotros, que lo dejamos morir por ser tan pocos”.

El Tordillo

Friday, October 29, 2010

La muerte del ex presidente argentino, Néstor Kirchner, me da sensaciones de muchos tipos. Por un lado me da la tristeza por la desaparición física de un ser humano, también siento la desaparición de alguien que fue catalogado como un militante político con las mismas raíces de las que yo vengo, un hombre de izquierda que aparentemente lucho siempre por el bien del pueblo. Esto yo no lo puedo juzgar porque no conozco a fondo la vida y trayectoria del hombre político, principalmente porque nunca seguí muy de cerca la política argentina.

Por el otro lado, yo vi a Kirchner, como un enemigo del Uruguay, un hombre que siempre que tuvo la oportunidad, trato de sacarse boleto y ganar votos, oponiéndose a todas las propuesta que le venían del Uruguay y principalmente creo que fue el catalítico que acelero el proceso de deterioro de relaciones en cuanto a todo el problema con la instalación de Botnia, todo el tema de las pasteras y la consecuente clausura y cierre de los puentes fronterizos.

Hasta hace pocos días, cuando las aguas ya se presentaban mas calmas, cuando poco a poco parecía que se podía volver a la normalidad, y después de que chantajeo al gobierno uruguayo, para que lo aprobaran para la presidencia de la Unasur, este señor, vuelve al tema de que la causa de Gualeguaychu, tenía que seguir en el tapete y nuevamente proclama que se debe tomar como causa nacional.

Es decir que nunca se gano mi simpatía, su muerte me hace recordar de la reacción que tuvo un señor, cuando le decían que su suegra, a la que no le tenía mucha simpatía, se había desplomado por un precipicio en el Mercedes Benz descapotable, recién comprado, que él le había prestado a regañadientes.

Réquiem in pace… quizás ahora comience una nueva era en las relaciones entre Uruguay y Argentina.

Tuesday, October 26, 2010



Hoy, a eso de las 5 y media de la tarde, escuchaba en la radio que las lluvias intensas que se esperaban por las próximas 24 horas y los fuertes vientos huracanados, presagiaban el último día para los colores otoñales, ya que para mañana ya serian historia y llegaría la hora de empezar a rastrillar los jardines.

Lo primero que se me ocurrió fue salir al porche de mi casa y después a la puerta del fondo, para sacar la última foto con esos ocres, amarillos, rojos y violetas que tanto me gustan, especialmente cuando están rodeados con el verde oscuro de los cedros y los pinos.

Monday, October 25, 2010

A todos los que me mandaron mensajes sobre lo que escribí sobre El Sabalero, les quiero decir que a pesar de que quizás haya dado la impresión de que éramos grandes amigos, no era así.

Como bien lo dije, nuestros caminos se cruzaron varias veces en más de cuarenta años, tuvimos muchos encuentros y muchas charlas, pero el ponerle el sello de “amigo” creo que va mas allá de la realidad. Nuestros caminos eran totalmente diferentes, nuestra sensibilidad también, lo que nos unía era un amor por las cosas nuestras, además de que siempre de una forma u otra siempre estuve vinculado con sus contrataciones en Canadá.

La razón por la que yo siempre admire como era, fue que nunca lo vi de mal humor, jamás se quejo de lo que encontraba cuando llegaba, jamás se negó a brindar un poco más, no a los empresarios, sino que a su público, a su gente, que lo seguía en todas sus visitas como si llegara un miembro de la familia.

No, no puedo decir que él me contara entre sus amigos, pero si puedo decir que me trataba como si así fuera. Por eso siento que su partida me toca tan a fondo, porque si hubiera tenido la oportunidad, me hubiera gustado ser su amigo.

A Néstor Vaz, el eximio bandoneonista floridense, a Jose Negrette que tan sentidamente leyó mi artículo en su programa de radio, a Claudio Brum que me escribió dos o tres veces sobre el tema, a Cocona, mi querida amiga del alma, a todos los que se tomaron su tiempo para compartir conmigo un poco de ese dolor, les doy las gracias y un fuerte abrazo, porque ustedes también celebraron su vida al saludar su muerte.

El Tordillo

Thursday, October 21, 2010

El Sabalero.-


Jose Maria Carbajal Pruzzo.
El Sabalero.
1943-2010.-

Alrededor de 1967, “sentados al cordón de la vereda” frente a una pensión por Rio Negro y Galicia, hablábamos de las historias de dos ratones de campo que trataban de abrirse camino en la vida de la gran ciudad, seguimos cruzándonos en peñas y bolichones, por mediados del 70, los dos lejos de “las casas”, comimos asados en Canadá, tomamos vinos en Connecticut y en Nueva York.

En los 80, cada vez que el venia para el norte, destapábamos una damajuana de memorias y cortábamos la carne de los recuerdos, los cuentos, las nostalgias, las distancias. Comimos bajo el peral en el fondo de mi casa, el cantaba y contaba, los demás escuchábamos, poseídos por esa voz llena de tonos nuevos o repetidos pero queridos.

En los 90, nos regocijo varias veces en Toronto con su bohemia y su creatividad, viajamos en un camión de mudanzas desde Nueva York a Toronto con todo su grupo amontonado en la caja del camión. En sus ansias de llevar su música a todos lados, no encontraba obstáculo que no pudiera salvar, sabia viajar en primera clase o en burro, la cuestión era llegar al escenario.

Nos encontramos en Montevideo algunas veces y otras en ciudades y pueblos del interior, lo visite en “La Cantolina” y también chocamos vasos en el Templo del Whisky. Siempre que lo encontraba me abrazaba y saludaba con una alegría que me levantaba el espíritu.

Para mí, fue siempre un gran poeta, un bohemio, un enamorado de todo lo nuestro, que ya fuera en México, Francia o en su apartamento junto a los canales en Ámsterdam, parecía siempre estar cerca de “Villa Pancha”.

Anoche, enfundo la guitarra por última vez, apago las luces de “La Cantolina”, le puso alas al águila, que hasta ese momento era de cemento y se voló a un mundo con otras melodías para descubrir.

A la distancia, en la casa del Tordillo, hoy se levantara un “vaso e’tinto”, y con el sabor de la madre uva y el salobre de una lagrima sobre los labios, brindaremos por cuarenta años de encuentros y memorias.

¡ Salud, José, hasta la próxima copa y la próxima canción!.

Monday, October 18, 2010

¿Y ellos?

Ya han pasado varios días desde el rescate de los mineros en Chile, la larga y laboriosa tarea de rescate, se llevo a cabo con mucho éxito y con una cantidad enorme de verborragia mediática.

Por un lado los políticos se golpeaban el pecho, humedecían sus ojos con lágrimas de cocodrilo, lágrimas que no se han visto en los políticos cuando hacen la vista gorda a la explotación de la que son victima los mineros en todo el mundo. Ninguno de esos que veíamos delante de las cámaras se para con la misma confianza y autoridad, delante de los encargados de las compañías mineras, para exigir mejores condiciones de trabajo y de vida para los sacrificados trabajadores de las profundidades.

Todos los minutos fueron aprovechados al máximo para hacernos creer que ellos estaban realmente dedicados a la causa minera, cuando en realidad la preocupación es por no perder lo poco que dejan al país, esas grandes multinacionales de cabezas invisibles y corazones de madera.

Pero más allá de la pornografía del dolor con la que fuimos bombardeados por 70 y pico de días, ¿que queda en limpio de todo esto?

En lo personal, yo también me sentí profundamente movido por esos 33 hombres, es más, me llevo a pensar día a día, de que tiene que haber otra forma menos riesgosa, aunque no sea tan redituable, de extraer esos recursos naturales, si se tiene la tecnología para extraer a esos hombres de las profundidades, también debe existir tecnología que haga menos peligrosa la intervención humana.

Declaro que soy unas de esas personas que sufren de claustrofobia, por lo tanto para mí el ver esas imágenes desde el interior de la mina, me trastornaban tanto que cuando ponía la televisión para ver el progreso, subía el sonido e ignoraba la imagen.

Me preocupa sobremanera de cómo iba a salir el último de los rescatistas, ya que no habría nadie para asegurarlo a la capsula o cerrar su puerta, dentro de mi mente se repetía la imagen de una sola persona luchando por encontrar la forma de volver a la superficie. Todo se realizo con éxito y mis temores se disiparon por un momento.

Desde el día del rescate, me cuesta dormir, me despierto en medio de pesadillas donde las paredes de la mina atrapan y me evitan llegar a la capsula, las luces se comienzan a apagar, los micrófonos y las cámaras están fuera de alcance, los políticos están ya celebrando con champagne francés, la cantidad de exposición que lograron, grito y pataleo para que me vuelvan a prestar atención, me levanto de un salto, para mí todo vuelve a la normalidad porque en la vida real no tengo que bajar a la mina a diario.

Pero, que pasa o pasara con los cientos de miles de mineros alrededor del mundo, con la tarea de volver continuamente a las entrañas de la tierra para sacar de ella un magro sustento para sus familias, esos que viven en la pesadilla real y constante, donde los políticos, las cámaras y los empresarios le dan la espalda… mientras estén vivos y produciendo.

Yo tuve y tengo pesadillas… ¿Y ellos?



Escultor: Enrico Butti (Italia) Obra: Il Minatore (El Minero)
Homenajeado: Juan Nicola
Cementerio Central Primer cuerpo n° 198

Thursday, October 14, 2010

Otoño.-

Los colores del otoño de han instalado en forma definitiva y en una o dos semanas desaparecerán como por arte de magia. Es la magia de la naturaleza que nos cambia las formas en que se muestra y nos maravilla con sus cambios.

Esta semana aproveche a hacer mi paseo anual con mi nieta a ver los arboles transformados en casi antorchas coloridas, las calabazas pequeñas o gigantes con sus colores majestuosos, las hojas que crujen bajos nuestros pies, el aire frio que pega en la cara pero no lastima, en resumen una de las mejores épocas del año para visitar los bosques o recorrer los caminos, lejos de la ciudad.

Los dejo con unas fotos de mi esposa Titina y yo, disfrutando de nuestra nieta Lara y de las cosas lindas de la época.












Sunday, October 10, 2010

Osiris Rodriguez Castillo 1925-1996.- (click aqui)


Producto de una familia especialmente interesada por la cultura, la música en general y la educación de sus hijos en particular, y con un interés primordial por la historia, la historia del arte, la lingüística y la literatura, tempranamente se interesó por las raíces de la música autóctona. Siendo un niño, su familia se trasladaría a Sarandí del Yí (Durazno), donde pasaría su infancia, y más tarde a Florida, donde cursaría los primeros años de sus estudios secundarios que luego continuaría en el Liceo Francés de Montevideo, pero que nunca terminaría. Curioso y ávido de experimentar la vida, durante su juventud llevó una vida casi nómade recorriendo lugares y experimentando vivencias que fueron la médula de su obra...
(continua,click en el titulo)

Friday, October 8, 2010

Ernesto "CHE" Guevara.- Click aqui.


Aunque mucha gente no comparta su línea de pensamiento, debe haber muy pocos que le puedan negar su dedicación y su amor por la causa en la que creía.

Sunday, October 3, 2010

Sigo en pie.-

Alguien me mando este artículo, que según esa persona pertenece a Jorge Luis Borges. Me parece interesante, pero tengo mis serias dudas de que sea de ese gran y prolífico autor.
Es una pena que hay gente que le pone cualquier nombre a cualquier cosa, pero eso no le quita merito a lo escrito por quien sea que lo haya hecho.
Se los paso para que lo juzguen y me hagan saber si tengo razón o estoy equivocado, quizá alguien sepa quién es el verdadero autor.
El Tordillo


Sigo en pie.-Me siento, a estas alturas de la vida, casi igual que cuando era joven. Mis propósitos, afanes, preocupaciones, planes, ilusiones, temores, limitaciones, aspiraciones y aficiones tienen, en lo general, las mismas características que en aquellos tiempos.

Estoy muy lejos de plantear mi felicidad en base a los bienes materiales y sigo siendo capaz de disfrutar lo que tengo sin caer en la desesperanza por obtener aquello de lo que carezco.

Tengo la fortuna de apreciar y dimensionar lo que me rodea y vivo en armonía con lo que soy capaz de generar por medio de mi trabajo diario.

Sigo esforzándome diariamente por ganarme el cariño y respeto de mi familia, amigos y compañeros de trabajo, pues siempre he sabido que los amores se mantienen y crecen a la luz de la devoción y cariño con el que se cuidan y bastante bien les hace regarlos frecuentemente con agua del corazón.

Mantengo vivos mis amores, los pasados y los presentes, porque ellos me dan la energía para seguir caminando.

Conservo los afectos de mis amigos en el reducto interno que para cada uno he ido formando a través de los años y lo cuido como un espacio que a perpetuidad y por derecho a cada uno corresponde.

Guardo un especial agradecimiento a todos aquellos que han aportado con generosidad un pedacito de su alma y su corazón contribuyendo a hacer de mi lo que soy ahora y lo que seré mañana.

Uso como energía pura la confianza que tuvieron y tienen en mi quienes me han ayudado a formarme durante todos estos años. Esas personas que estuvieron conmigo durante mis años niños, mis años jóvenes y mis años adultos, y que, en conjunto me han preparado, espero, para vivir bien mis años viejos que pronto habrán de venir.

Tengo presente a mis antepasados quienes me ofrecieron sus hombros para que mis pies comenzaron su trayecto y ahora cuido que mi par de piernas sean fuertes para que se apoyen en ellas los pasos de quienes de mi nacieron. Procuro que mis pies se conserven firmes y en contacto con el piso, aunque es frecuente que mi imaginación se de el lujo de volar y de soñar con un armonioso hoy y un mejor mañana.

Cuando en mi existe frío, producto de las lejanías, desavenencias y desencuentros con mis semejantes, llamo a la hoguera de mi corazón para que me fortalezca, y le pido que me de el calor que me permita asumir mis culpas para saber pedir perdón.

Y cuando recibo por cualquier motivo la disculpa ajena, trato de ser de fácil perdón y olvido. Bastante penitencia paga quien asume su culpa como para se cometa el exceso de hacerle el momento más difícil.

Procuro vivir en paz conmigo mismo, pues se bien que no se puede ofrecer tranquilidad cuando uno mismo no la tiene para si.

Se que para volar solamente se requiere dar fuerza a las alas de nuestra imaginación y tomar rumbo hasta donde la nada existe.

Sueño con una vejez acompañada en donde la acompañada, mano de ella sea mi guía y donde la mía sea su sostén.

Quiero repetirme en cada acto de quienes buscan una forma digna de vivir y que sus afanes impregnen mi alma para seguir adelante y vivir cada día como manda Dios.

Quiero tener algún día el privilegio de llegar hasta lo más alto donde el espíritu alto, tiene su fortaleza y nuestra fe su razón de ser.

Friday, October 1, 2010

Justicia.- Serafin J. Garcia



JUSTICIA

Como manada'e perros cimarrones
cuando topa una res flaca y sin juersas,
lo cargó entropiyao el milicaje
sin darle tiempo ni a maniar la oveja.

Y los corvos ganosos se cimbraron
en el lomo del gaucho,
mientras juía trepada en el pampero
la vos enronquecida'el comisario.

Atao con maniador de cuero crudo
po'abajo'e la barriga del cabayo,
tosiendo sangre, reventao a golpes,
pa las guascas dispués con él tocaron.

Del pescueso en la barra
pasó la noch'entera,
judiao po'el cuartelero, que al sentirlo
clamar de sé, le daba salmuera...

Y al otro día un jues empalagoso
s'esplayó hablando'e leyes y delitos,
y a la sombra mandó que lo tuvieran
una punta de meses, por castigo.

No tuvo en cuenta qu'el caudiyo'el pago,
por cuestiones de pelos,
lo había echao al paisano de su estancia,
and'estaba ganándose'l puchero.

Ni qu'el hombre, campiando otro conchabo
sin poder conseguirlo,
había yegao al punto'e rebajarse
mendigando una achura pa sus hijos.

Ni qu'el dueño'e la oveja que robara
tenía la burra rebosando'e libras,
y una punta d'estancias tan pobladas
que ni él mismo su hacienda conocía.

Y qu'en cambio en el rancho del paisano
-un sucucho sin juego y sin abrigo-
yoraban tres gurises inocentes
galguiando de hambre y erisaos de frío...