Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Friday, March 14, 2014

Florida...tan querida y tan lejana.

Titina, Anahi y Lara, fueron de visita a Florida y la recorrieron por todos sus lugares más emblemáticos, principalmente para nuestra familia. Al mirar las fotos se me llenan los ojos de lágrimas, hace más de tres años que no voy, quizás un día de esto me anime. Por más que adoro mi pueblo y sus lugares, hay cosas que ya no voy a encontrar cuando vuelva, eso es lo que me frena.
Son una carrada de fotos, pero quizás alguien quiera ver Florida a través de los ojos de mi hija y de mi nieta. Yo la sigo disfrutando.
Gracias a mis tres por el regalo.
































































Sunday, March 9, 2014

Cosas de tordillos.

Mi nieta Lara anda de paseo por Uruguay, con Titina y Anahi, hoy me enviaron esta foto que me llena de orgullo y alegria. A la moza parece que le gustaron los caballos y eligio un tordillo, como el abuelo, para salir a pasear por el campo.
Se me cae la baba.

Monday, March 3, 2014

La Via Aquitania y Los templarios.

 Después de echarle una última mirada al majestuoso frente del Convento Benedictino de San Zoilo, donde había tenido una de mis mejores noches de descanso en todo el Camino, fui hasta el puente sobre el Rio Carrión, para sacar una foto.

Los datos que me había dado Jordi, ya que yo siempre viajo sin guía, era de que nos esperaban 17 kilómetros de camino árido y totalmente descampado, su recomendación fue de llevar más agua de lo común y algo de comer, para eso antes de irnos a dormir, habíamos ido al mercado del pueblo a abastecernos de provisiones. El, frutas y dulce de membrillo, Yo, pan y chorizo, queso, una botellita de medio litro de vino y dos cocas en lata. A diferentes paladares, diferentes necesidades, pero como siempre, el me ofrecía algo, o yo a él y terminábamos compartiendo el botín.

Los primeros tramos, eran bastante pasables, con algunas sombras y una brisa que refrescaba lo que ya prometía ser un día de extrema calor. Después de la primera hora y poco, ingresamos a la Vía Aquitania, una antigua senda romana milenaria, que nos hizo sufrir las plantas de los pies y los tobillos, ya que la cubierta que se ve que aplicaron años atrás, está hoy por hoy toda lavada y lo que queda son cantos y guijarros que se vuelven un suplicio a medida que pasan las horas.

Estaba a punto de despuntar un pedazo de chorizo, cuando un olor a carne asada me empieza a despertar de la modorra, por momentos pensé que me lo estaba imaginando, ya que el lugar estaba supuesto de no tener nada por el trecho de 17 km.

Pero no, allí en el medio de la nada, como un espejismo, aparece un techo y un pequeño galpón, donde un Catalán muy emprendedor, ha abierto un chiringuito con comidas y bebidas, con unas sombrillas y unas mesas, ha hecho un bar que para los peregrinos es como una especie de bendición.

Bien comidos y bien bebidos, seguimos viaje, después de que Jordi tuviera una larga charla en catalán con su coterráneo.
El calor se volvió intenso y los arboles inexistentes, sol, tierra, extensiones de plantíos de granos y mucho polvo, son nuestros compañeros hasta Calzadilla de las Cuezas, que se nos aparece de frente como si fuera otro Hontanas, con sus casas de barro y apariencia de película del oeste.
El pueblo no justificaba más que el paso rápido, así que después de tomar una cañita  en el bar del lugar, retomamos la ruta rumbo a Ledigos y después a Terradillos de los Templarios, que sería nuestro final de etapa.

En mi mente todavía perduraban los tesoros que había encontrado en Carrión de los Condes, pase toda la ruta pensando y tomando notas mentales sobre lo que más adelante tendría que estudiar, sobre este lugar que me impresiono tanto. La vinculación al Poema del Cid, los templarios, la masonería, de la cual encontré muchos signos muy evidentes y algunos medianamente ocultos. 

También quedaban en el tintero la maravillosa biblioteca Jacobea de San Zoilo y las historias sobre la Cañada Real Leonesa, una ruta que por siglos fue utilizada por los pastores, que llevaban sus rebaños de León a Extremadura y viceversa. 

¿Cuántas vidas discurrieron alrededor de esta Vía Aquitania? Fue utilizada para la guerra, la paz, el comercio y hoy, miles de peregrinos la recorren, mientras se quejan del calor, del frio, de la distancia y de los guijarros que lastiman sus pies. Todo esto lo pienso hoy que estoy escribiendo, mientras estaba ahí, lo tome como algo que no hay más remedio que hacer para llegar a Santiago.

!Hay que tontos que somos los hombres! Siempre vivimos mejor los momentos, cuando los tenemos en el pasado. 

Esta etapa la pongo en el debe, la tengo que hacer otra vez, más lentamente y concentrándome en la cabeza y no en los pies, ya que ellos son solamente un medio de transporte.

Por hoy los dejo con unas fotos, que no son muchas, en la próxima les cuento de Los Templarios y su pueblo, de las casas e iglesias de barro y Jacques de Molay, el ultimo jefe supremo de los Templarios.

Síganme de cerca que después de tomarnos unas cervezas con Javi, Jordi, Ana y la barra, hasta Santiago no paramos. 










Saturday, February 22, 2014

Carrion de los Condes, hotel y museo


La llegada a Carrión de los Condes, después de la hermosa experiencia en la Iglesia, fue una sucesión de caminos al borde de carreteras, el calor y los treinta y pico de kilómetros ya empezaban a notarse cuando divisamos las torres del pueblo. Mientras nos acercábamos, con Jordi habíamos decidido que aquí trataríamos de quedarnos en un hotel o algo mejor que los albergues, para descansar y dormir tranquilos.

Las cosas pasan porque tienen que pasar, a la entrada nos encontramos con una persona que daba información sobre hospedaje, nos recomendó ir a un hotel en la calle principal, allí nos dirigimos, entramos y a medida que avanzábamos, el lugar se volvía más lúgubre y oscuro, subimos unas escaleras y fuimos invadidos por el olor a mugre y tabaco. Nos registramos, pagamos y yo cada vez me ponía de mas mal humor, ni recuerdo lo que dijo la persona que nos estaba mostrando nuestras habitaciones, pero me cayó mal, inmediatamente le dije a Jordi que yo ahí no me quedaba, el estuvo de acuerdo conmigo, así que nos hicimos devolver lo pago y salimos raudos.

En la Plaza Mayor nos sentamos en un bar a refrescarnos con una cerveza y comer algo, mientras planeábamos lo que íbamos a hacer. El mozo que nos atendió, ante nuestra pregunta de dónde quedarnos, nos recomendó un hotel  muy cercano que se llamaba Monasterio de San Zoilo.

Sin más, volvimos a cargar las mochilas y salimos calle abajo rumbo al rio, donde después de cruzar el puente encontraríamos el majestuoso monasterio. Por la parte trasera se abría un jardín hermoso con unas sombras que invitaban a quedarse a dormir la siesta bajo los árboles.
Este hotel, nos había dicho el mozo, era de las Carmelitas Descalzas, al ver la entrada y el lujo con el que estaba montado, pensé que con lo que nos iban a cobrar, las Descalzas, podrían comprar botas de cuero y de taco alto, para pasearse por el pueblo los días de procesión.
Tomamos cada uno un cuarto, ambos estábamos necesitados de un poco de privacidad, de tomarse un buen baño, de caminar desnudo, dormir en bolas y destapados. El lugar era algo maravilloso, después de descansar un rato, salí a recorrer los corredores y pasillos, las obras de arte y los muebles antiguos eran hermosos, grandes ventanales, mosaicos, tapetes, murales, no alcanzaba la vista y el tiempo para mirar todo. Después de caminar como una hora, dentro del hotel, volví a mi habitación, por la ventana veía un gigantesco y hermoso claustro, en uno de los lados, un brocal de pozo antiguo, servía de macetero a un árbol que por su configuración y ubicación, me intrigaba sobremanera.
Salí y me dedique a averiguar por donde se llegaba a ese claustro, desde el mostrador una chica me indica que me acerque a una puerta a mi derecha, que ella la abriría electrónicamente. Lo que encontré del otro lado, era un mundo distinto, como si me hubiera trasladado a la edad media, con solo caminar 10 metros.

Una iglesia de grandes proporciones, era el museo de la historia de los Condes que habitaban el Carrión, tumbas, sepulturas, retablos, altares, un órgano gigantesco, excavaciones de exploración de las antiguas bases de este monumento, que está ahí desde el año 948. Las obras de arte de todas las épocas y las reliquias de San Zoilo, que fueron traídas al lugar en el 1047.
Inmediatamente llame a mi compañero de viaje para que no se perdiera esta maravilla, cuando llegó, recorrimos todos los rincones del lugar, lentamente y disfrutando cada minuto y cada paso. Al final del atrio principal, una puerta nos dejo salir al claustro, donde estaba el hermoso árbol que había visto desde mi ventana, el cual era el causante de que saliera a recorrer el lugar, sin saber lo que me esperaba.
Junto al brocal, me senté en el piso a absorber todo lo que me rodeaba, y en mi mente apareció una imagen que había visto cuando niño. En el libro del Poema del Cid Campeador, una versión ilustrada que yo tenía, en el medio de la casa de la cuñada del Cid Campeador, se encontraba este árbol donde las doncellas se sentaban a la sombra a bordar y descansar. Después de llegar a casa, al final del Camino, me puse a leer sobre el Monasterio de San Zoilo, uno de los datos que recogí, es que el Carrión de los Condes era el lugar donde vivía una familia enemiga del Cid y también de donde era originaria su cuñada.
La estadía en ese hotel fue una experiencia inolvidable, que podíamos habernos perdido, si hubiéramos aceptado estar en el primer lugar l que llegamos, pero soy un convencido de que las cosas pasan porque tienen que pasar, no hay casualidades, el Gran Arquitecto del Universo ya tiene nuestro pasos planeados, lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar, sin temor y con fe.
Por hoy basta, sigue una gran cantidad de fotos, los amigos que siguen estas crónicas en la página www.floridaonline.com.uy , les recomiendo que también visiten www.elcorraldeltordillo.com , ya que el Sr. Director, que tan gentilmente publica mis trabajos, por razones de espacio y tiempo, no siempre pone todas las fotos.

Los dejo… pero vuelvo, porque hasta Santiago no paro.














Friday, February 21, 2014

Por la vuelta.-

A todos los amigos que siguen o seguían mi viaje por el Camino de Santiago, les quería comunicar que estaba teniendo una cantidad de problemas con la computadora, hoy por suerte todo está solucionado, a partir de esta semana me reintegro y les aseguro que hasta Santiago no paro.
También informarles a los que lo siguen en www.floridaonline.com.uy, el sitio de los floridenses, que por razones de espacio el Sr. Director, que tan gentilmente publica mis crónicas, por razones de espacio pone solo algunas de las fotos de las notas. Por la totalidad de las fotos, deben visitar elcorraldeltordillo.com
Gracias por ser tan consecuentes y por todos los mensajes que me han enviado preguntando qué pasaba.