Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Friday, February 17, 2012

Gustavo Adolfo Becquer.- (click aqui)

(Gustavo Adolfo Domínguez Bastida; Sevilla, 1836-Madrid, 1870) Poeta español. Hijo y hermano de pintores, quedó huérfano a los diez años y vivió su infancia y su adolescencia en Sevilla, donde estudió humanidades y pintura.
En 1854 se trasladó a Madrid, con la intención de hacer carrera literaria. Sin embargo, el éxito no le sonrió; su ambicioso proyecto de escribir una Historia de los templos de España fue un fracaso, y sólo consiguió publicar un tomo, años más tarde. Para poder vivir hubo de dedicarse al periodismo y hacer adaptaciones de obras de teatro extranjero, principalmente del francés, en colaboración con su amigo Luis García Luna, adoptando ambos el seudónimo de «Adolfo García». http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/becquer.htm
Volverán las oscuras golondrinas
Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales, jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha al contemplar; aquellas que aprendieron nuestros nombres, esas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde, aun mas hermosas, sus flores abrirán;
pero aquellas cuajadas de rocío, cuyas gotas mirábamos temblar y caer, como lágrimas del día... esas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón, de su profundo sueño tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido... desengáñate, ¡así no te querrán!

Tuesday, February 14, 2012

Carta de Martin Fierro.- José Hernández (1834-1886)



José Hernández (1834-1886) Fuente: Poesía gauchesca, edición, prólogo, notas y glosario de J.L. Borges y A. Bioy Casares, México-Buenos Aires, F.C.E., 1955.

Carta
que el gaucho Martín Fierro dirige a su amigo don Juan Manuel Blanes, con motivo de su cuadro "Los treinta y tres orientales"


Amigo don Juan Manuel,
que se halle, me alegraré,
sano del copete al pie.
Y perdone si en su carta
algún disparate ensarta
este servidor de usté.

Una suya recebí
punteada con todo esmero,
y al verlo tan cariñero
dije para mí, a este Blanes,
no hay oriental que le gane
como amigo verdadero.

Y aunque me diga atrevido
o que a la Luna le ladro,
como ese bicho taladro
que no sabe estarse quieto
en todas partes me meto
y me metí a ver "su cuadro".

Por supuesto, los diez pesos
los largué como el mejor,
yo no soy regatiador,
y ya dentré a ver después
los famosos "Treinta y tres"...
¡Ah, cuadro que da calor!

Me quedé medio azorao
al ver esa comitiva.
Lo miré de abajo arriba
pero, ¡que el diablo me lleve!,
si parece que se mueve
lo mesmo que cosa viva.

Encima le han colocao
un sol que valdrá un tesoro.
Lo habrán puesto, no lo inoro
como en el naipe español;
pues habrán dicho esos toros
"a todos alumbra el sol".

Y esa gente tan dispuesta
que su páis va a libertar,
no se le puede mirar
sin cobrarles afición...
¡Si hasta quisiera el mirón
poderlos acompañar!

Para mí, más conocida
es la gente subalterna;
mas se ve que quien gobierna
o lleva la dirección,
es un viejo petizón
que está allí abierto de piernas.

Tira el sombrero y el poncho
y levanta su bandera
como diciendo "Andequiera
que flamé se ha de triunfar,
vengo resuelto a peliar
y que me siga quien quiera."

Le está saliendo a los ojos
el fuego que el pecho encierra,
y señalando a la tierra
parece que va a decir:
"Hay que triunfar o morir,
muchachos, en esta guerra."

Y animando aquella gente
que a lidiar se precipita,
mientras se mueve y agita
con la proclama del viejo,
hay uno que dende lejos
le muestra una crucecita.

Cerca de él hay otro criollo
de poncho y de bota fina.
Se ve que en la tremolina
hará aujero si atropella,
ha agarrao la carabina
como pa darles con ella.

Al lao, el de camiseta,
ya deja ver que es soldao;
está muy arremangao
como hombre resuelto a todo,
se le conoce en el modo
que ha sido algún desalmao.

Hay otro de pantalón,
tirador bordao de seda;
que le resista quien pueda
cuando llegue a gritar ¡truco!
ha echao al hombro el trabuco
y se ha metido en la rueda.

De pantalón va también
otro de sombrero al lao;
es resuelto y animao
pero de un modo distinto:
tiene el naranjero al cinto
y parece más confiao.

Hay otro viejo gritando:
"¡A mí naides me aventaja;
en cuanto suene la caja
he de responder al grito!"
Tiene en la mano un corvito
que ha de estar como navaja.

Ese que está arrodillao
no me deja de gustar,
uno puede asigurar
que va a decir -cuando hable-
"Todos tienen que jurar
sobre la hoja de este sable."

Que ha de haber sido algún bravo,
en el ademán se alvierte;
y para estar de esa suerte,
dije yo, lo han elegido
o por ser más decidido
o por tener bota juerte.

Me gusta el de casaquín,
se le nota el movimiento
como que en ese momento
tira su sombrero arriba,
a tiempo que pega un "¡viva!"
medio loco de contento.

Pero entre tanto valiente
dende lejos se divisa
el que en mangas de camisa
se hace notar el primero.
Un gaucho más verdadero
no he visto, ni en los de Urquiza.

Espuela y botas de potro,
todo está como nacido;
es patriota decidido,
se ve que resuelto está;
para mejor, le ha salido
medio escaso el chiripá.

En el amor y en la guerra,
en todo habrá sido igual;
tiene, en trance tan formal,
el enemigo en contorno;
pero no olvidó el adorno
de cola de pavo-rial.

Le adivina la intención
todito aquel que lo vea;
para dentrar en pelea
revela hallarse dispuesto,
y de fantástico ha puesto
de dragona la manea.

Lleva su ropa y sus armas
como quien las sabe usar;
con gracia sabe arreglar,
su trabuco en la cintura;
muestra ser por la figura
sin asco para matar.

Y además de algunos otros,
me ha llamado la atención
uno que está en un rincón
como quien no dice nada,
se ha largao a la patriada,
descalzo y de pantalón.

Y yo, para mí, decía:
éstos hacen lo que deben;
y varones que se atreven
con voluntá decidida
a jugar ansí la vida,
tal vez ni cigarros lleven.

Van a libertar su páis,
peliando con valentía;
quizá ni ropa tendrían,
pero nada los sujeta;
hasta las mismas maletas
están, ¡ay!, medio vacías.

La carabina y el sable
que están tirados allí,
pensé yo al verlos así:
o alguno se ha hecho avestruz
o son de aquel de la cruz,
que los ha dejao allí.

A la distancia se llevan
el bote los marineros,
los mismos que lo trujieron
se retiran apuraos.
Ya se ve, que les hicieron
la compañía del horcao.

Parece que van diciendo:
"Áhí quedan sin esperanza,
y vámonos sin tardanza,
si viene juerza enemiga;
tal vez ninguno consiga
escapar de la matanza."

Yo los hubiera agarrao
a los que el bote se llevan;
justo es que a todo se atreva
el hombre que hace la guerra;
cuando pisaron en tierra
debió principiar la leva.

No meto en esta coplada
a todos, pa no cansarlo;
pero debo confesarlo,
amigo, y se lo confieso,
yo le saqué los diez pesos
al cuadro, tanto mirarlo.

Cuente si son "treinta y tres",
Si en mi cálculo no yerro:
con ésta mi carta cierro,
amigo, me planto aquí.
Ni Cristo pasó de allí
ni yo tampoco

Martín Fierro.

Monday, February 13, 2012

Don Segundo Sombra obra de Ricardo Güiraldes (1886-1927) .-(click aqui)

Ricardo Güiraldes.-

Ricardo Güiraldes nació en Buenos Aires el 13 de febrero de 1886,en la casa de los Guerrico (sus bisabuelos). Era hijo de Manuel Güiraldes y Dolores Goñi. Su padre era un acaudalado estanciero, dueño de la Estancia "La Porteña", en San Antonio de Areco, adonde Ricardo pasa su niñez y adolescencia, al regreso de Francia, adonde lo llevaron siendo muy pequeño.

Estudió el Bachillerato en el Colegio Nacional de Buenos Aires, pero no concluyó sus estudios universitarios de Derecho ni de Arquitectura.

En 1910 regresó a París y comenzó a dedicarse a la literatura. Allí publicó algunos escritos.

De regreso a Buenos Aires, continuó con su tarea literaria, y fundó la revista "Proa".

Se dedicó a la poesía y a la prosa. Pero destacó especialmente por su novela criollista "Don Segundo Sombra".

Falleció en París en 1927.

Entre sus obras:

bullet El cencerro de cristal (1915)
bullet Cuentos de muerte y de sangre (1915)
bullet Raucho (1917)
bullet Rosaura (1922)
bullet Don Segundo Sombra (1926)
bullet Poemas místicos (Obra póstuma - 1928)

Sunday, February 12, 2012

El sobre marron.- (A los canillitas)

Revisando los comentarios en el Corral del Tordillo, encontré este relato que se me había pasado. Son recuerdos de Florida y de un Uruguay que ya casi no existe. Lo publico para Uds con mis disculpas al Sr. HECTOR TERO FERNANDEZ YCASURIAGA que me lo envió.

El sobre marrón.-

Todo esta cambiado, la plaza, el centro, las luces, hasta los
encuentros de aquellas partidas de mañanas frías y noches
bañadas por la humedad.
Se extraña el pregón que ustedes hacían, vendiendo los diarios por
la gran ciudad.
Noticias alegres o de desencantos, avisos que hablaban sobre el
carnaval, ensayos de murgas de niños- en barrio San Cono, Piedra
Alta y Prado Español.
“Por roce de un carro, con un gran camión, un tramo del puente al rió cayo”.
“Por segunda vez llega a la Argentina”, tras de largo exilio, Domingo Perón.
El Heraldo, El Plata, El Debate, Popular, El Día, La Escoba, La Mañana,
El País.
Informes de aprontes, en el viejo hipódromo de Ituzaingó.
En Piedras se corre el clásico anual, por la fiesta patria de la gran ciudad.
Les cuento que el centro esta muy cambiado, con grandes veredas, “cuando esconde el sol”, solitas se prenden azules las luces, alumbran vidrieras por cada rincón.
El punto de encuentro para los repartos,- no existe- se ha ido, cayo el telón, los Gallo cerraron, en dicho comercio- llamado salón, hay ventas de libros, grandes revistas a todo color.
El Catalán- no esta, funciona una tienda que anexa entre lanas, camisas o algún pantalón.
En Independencia y Rivera, el bar.- que existía- hace mucho tiempo- también se cerró, existe un bazar, que copia las hojas de escritos y libros, ventas de juguetes para la ocasión.
En el Nuevo Rumbo, el horno de pizzas- de pronto apago, lo de Gallotti- pasados los años, su puerta tranco, La Central, papeles y lápices, también se mudo.
Los extraño tanto, los echo de menos, cuando los recuerdo- late el corazón, cambiando su ritmo- parece quedarse junto a la vereda- soñando que llegue el camión- con cientos de diarios, cargados de tinta, que vuelen a casas, para que el lector- disfruté sus letras- dibuje sus sueños- de compras y ventas, anuncios, amor, noticias de guerras, luchas constantes, tristezas y muertes, inmenso dolor.
Recuerdo sus nombres, sus rostros, aquel entusiasmo, de hombres y niños, día a día- con lluvia, viento, frió o calor, volvían de nuevo hasta aquella esquina, esperando inquietos que llegue el camión.
Marquito, Modernel, Timoteo, Marcelino, El Nato, El Flaco
Artigas, otros tantos, gritando a viva vos.

¡Aquí esta su diario!
¡Noticias del fútbol!
¡Gano Peñarol!
Perdonen la letra, voy hasta el correo, “también se mudo”.
Envió esta carta, desde mi Florida, abrazos les doy.
La chica que atiende en el mostrador- “me dice”.
¿A quien lo remito?
¡Preste ud atención! “cuando sople fuerte el viento pampero”, entre remolinos, arroje al aire el sobre marrón.
¡Quédese tranquila!
¿Quizás el Domingo?
Lleguen estas letras, a los Canillitas.
¡A los Canillitas!
¡Que están junto a dios!

HECTOR TERO FERNANDEZ YCASURIAGA
19/10/2010

Saturday, February 11, 2012

Nianzas .- (Click aqui)

Les recomiendo que lean este blog. Esta muy bueno.

Nianzas

Este blog es una novela corta titulada: "Detrás de los ojos de la mama vieja", que cuenta la vida de cinco mujeres afrodescendientes.La primera nace esclava en Brasil, en 1850. La historia comienza y termina en las Llamadas de 2005. Publicado el 19/10/10 - ADA VEGA

Friday, January 27, 2012

Es todo cuestión de distancias.- Historias Cortitas.

Don Artigas Martinez, quien hace poco se nos fue para el potrero de donde no se vuelve, era un tipo muy alegre, ligero con la mente y la palabra, además de tanto andar, siempre tenía anécdotas  para alegrar el día. Sus cuentos casi siempre cortos e incisivos, servían para darle perspectiva a las cosas de la vida.
No sé si era nacido, pero si criado, allá por los pagos de Tres Islas en Cerro Largo. Para los que no conocen la zona, por la ruta 7, entre el Arroyo Tupambae y el Fraile Muerto, sale un camino de tierra, que culebreando entre el desierto de campo ganadero por unos 15 kilómetros, te lleva a Tres Islas. Para caserío es grande, pero para pueblo es chico.
Don Artigas, se fue para Montevideo, creo que también por un tiempo vivió en Argentina, cuando yo lo conocí, ya vivía en Toronto (Canadá), donde su hijo Eduardo, un amigo de siempre, me lo presento creo que por mediados del 70.
Sentados en una mesa de charla y cambiando anécdotas y mentiras del campo, Don Artigas empezó…
“Mire Ud. que hacia años que no iba a Tres Islas, pero un día nos subimos a un auto para ir a visitar el pueblo de la infancia. Para llegar, en un día muy seco y caluroso, tragamos más tierra que perdiz de cuneta. En diez minutos ya habíamos recorrido todo el pueblo y nos fuimos a las orillas del caserío, a parar en un boliche donde de jóvenes y cuando mi padre era comisario, matábamos las horas y los días.
Parecía que el tiempo se había paralizado, todo estaba exactamente igual, lo único que había cambiado era las caras de los parroquianos, ahora eran otros viejos. Acodados al mostrador nos miraban como buscando en sus fotografías antiguas, para ver si nos reconocían. De pronto uno se despierta, se dirige a mí y levantado los brazos para darme un abrazo pega el grito. ¿Artiguita sos vos?
El paisano me reconoció de cuando éramos gurises, ahí nomas ya dejamos de ser forasteros. Con una botella de caña y dos o tres parroquianos, nos fuimos a sentar afuera, bajo la sombra del alero del rancho. “Mira que hace años que no se te veía por acá… donde andabas… que haces…y los tuyos…contame”

El hombre no había salido nunca del pueblo, le gustaba la tranquilidad. Yo le conté todos los caminos que había hecho y que no había vuelto por el pueblo, porque a veces las distancias se hacen largas.
Ahí fue donde me acorde del hermano, le pregunte ¿y tu hermano Raul?  Me contesto “el se fue del pueblo hace años”, yo, curioso quería saber por donde andaba.

Se paro camino unos cinco pasos, levanto el brazo para indicar algo y me dijo “ves aquellos arboles que se ven en la cuchilla, p’al lado del Cerro de las Culebras, se mudo para ahí, ya casi ni viene al pueblo, es cuestión de distancias”. Y se volvió a sentar cabizbajo como extrañando a su hermano”.

El Tordillo

Thursday, January 26, 2012

Al fin una buena noticia.

26.01.2012 | 10.56

Una investigacion de la Universidad Autonoma de Madrid que se publica en British Medical Journal (BMJ) contradice todo lo dicho hasta la fecha, por lo que nadie se podra sentir culpable luego de comer una buena milanesa con papas fritas.

De acuerdo a este nuevo estudio, comer alimentos fritos en aceite de oliva o en aceite de girasol no se relaciona con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o de muerte prematura.

Los autores entrevistaron los metodos habituales de la preparacion de alimentos en 40.757 adultos de edades comprendidas entre 29 a 69 durante un periodo de 11 años.

Ninguno de los participantes tenía enfermedad cardiaca al inicio del estudio. Se preguntó a los participantes acerca de sus hábitos en la preparación de los alimentos y sobre su dieta.

Durante el seguimiento hubo 606 eventos relacionados con las enfermedades cardiovasculares y se produjeron 1.134 fallecimientos.

La investigación se realizo en España y los consumidores utilizaron aceite de oliva o de girasol. A través del estudio “no se observó asociación alguna entre el consumo de alimentos fritos y el riesgo de enfermedad cardiovascular o muerte”.

En la editorial que acompaña a la investigación, Michael Leitzmann, de la Universidad de Regensburg (Alemania), afirma que el estudio explota el mito de que “freír los alimentos es en general malo para el corazón”, pero subraya que esto “no significa que el consumo frecuente de fritos de pescado o patatas fritas no tenga consecuencias para la salud”.

Friday, January 20, 2012

Historias cortitas.- De orejanos y matreros.


  Imagen de Enrique Castells Capurro, Tropeando

El hombre contaba que hacía dos o tres días que el tubiano se le había asustado de una víbora y lo revolcó.  Por ese lado del Cerro Espuelitas, todo el paisaje esta erizado de cerritos, mares de piedra y una cantidad enorme de grietas en las rocas, que a veces alcanzan varios metros de profundidad.
Dice Don Armenio, que buscaron a Rogelio por varios días, recorrieron montes y cañadas, se arrancaron la piel de los brazos y la cara contra los espinillos bajos y densos. Los caballos entre relinchos de protestas se arañaban las ancas con las espinas de los talitas, pero nadie se daba por vencido. Había que encontrar a Rogelio.

En el proceso, encontraron los animales orejanos, por los cuales se habían metido en el monte trecheroso. Un estanciero de las afueras de Polanco, donde Rogelio era peón, lo había acusado al paisano de robarle varios animales. Diciendo “no se puede dar conchabo a forastero”, lo había denunciado en la comisaria, Rogelio sabiéndose inocente no sabía que hacer. El miedo a la autoridad y el instinto de gaucho y tropero, criado en los montes del Santa Lucia, lo llevo al galope para el monte, buscando refugio y buscando orejanos. El estaba casi seguro que esos animales se habían ganado para la sombra del monte nativo, buscando el fresco, en un verano que hacia cantar a la chicharra.
Paso horas buscando y siguiendo rastros que lo llevaban a ningún lado, subió y bajo cerros. Vio  coronillas, talas, tembetari y hasta alguna que otra aruera, los molles y los caroba, se apretaban contra las piedras, y él en su tubiano seguía buscando a “esos bichos del diablo”.

De repente, una Yarará asustada, desde una grieta, le tira el lance al hocico del tubiano. El caballo sorprendido, recula y bellaquea, tirando a Rogelio que de espaldas se cae a una grieta de más de cuatro metros de profundidad. Desmayado y con una pierna quebrada en dos partes, yace Rogelio en el fondo de esa fosa.
Junto a un arroyo cerca de Polanco, están haciendo boca y descansando los caballos, Don Armenio Morales y otros dos troperos, que iban a buscar tropa por Pirarajá. Dos milicos en un Jeep paran a saludar y preguntan si conocen a Rogelio Miranda y les cuentan que el hombre “matrereando, hace tres días se gano pa’l monte”.
Mientras tomaban mate, Armenio le dice a sus compañeros que sigan camino solos, que él conoce a Rogelio y va a seguirle el rastro, “porque ese hombre no es matrero y algo raro está pasando”. Dejando la tropa para después, los tres ensillaron y salieron rumbo al Espuelitas, campo fértil “pa’ orejanos y matreros”.

En su fosa, Rogelio despierto, trata de salir del hueco donde ha caído, pero la pierna no se lo permite. Curtido por la sed y el hambre, decide hacer de tripas corazones y salir de ahí, aunque duela. Corto la bota que le torturaba la pierna hinchada, se saco la camisa y de la camiseta que llevaba abajo, hizo tiras largas, tipo vendas. Se revolvió en el pozo y se arrastro para alcanzar una rama de quebracho, que casi petrificada yacía en el fondo de la grieta.  Busco otra, pero no había, como pudo se entablillo las quebraduras, del lado de adentro el pedazo de quebracho, de afuera, el facón envuelto en el cuero de la bota, todo atado como un matambre con las tiras de la camiseta.
Se arranco las uñas y pelo la espalda contras las piedras, pero de a poco y con una “pata colgando”, pudo salir. Era de madrugada, cuando sintió ruido de caballos, ya cansado y dispuesto a entregarse, se arrastro hasta un claro del monte y se sentó en un tronco a esperar.

¡Buenas y santas! Dijo Don Armenio a modo de saludos, Con la pata buena, Rogelio pego un salto y con la otra arrastrando se acerco con alegría a los tres jinetes que lo habían encontrado. Saludo con fuertes apretones de manos y con pocas palabras. Con muchas ganas le dio un largo beso al chifle que le brindaron.
Lo montaron en un caballo que traían de relevo, rejuntaron los orejanos y sin pedir o dar explicaciones, rumbearon tropeando para los campos del estanciero. Al llegar, echaron los bichos a un potrero, fueron a las casas a notificar el retorno de los animales y sin pedir que le pagaran a Rogelio lo que se le adeudaba y sin disculpas, los cuatro rumbearon para Pirarajá. Un doctor le enyeso la pierna, comieron y tomaron para recuperar fuerzas y sentados al lado de un fogón el paisano empezó a contarles.

“Hacía dos o tres días que el tubiano se me había asustado de una víbora y me  revolcó.  Por ese lado del Cerro Espuelitas, todo el paisaje esta erizado de cerritos, mares de piedra… lindo pa ser orejano, pero fiero pa ser matrero, se me acabo la vida de forastero... me vuelvo con Uds pa Florida”.
El Tordillo


Wednesday, January 18, 2012

Tuesday, January 17, 2012

Don Alfredo Zitarrosa.- (click aqui)

Alfredo Zitarrosa (10 de marzo de 1936, Montevideo, Uruguay - 17 de enero de 1989, en la misma ciudad) fue un cantante, compositor, poeta, escritor y periodista uruguayo, considerado una de las figuras más destacadas de la música popular de su país y de toda América Latina.


Siga el link para ver 93 videos de Alfredo Zitarrosa

http://www.youtube.com/watch?v=ieFGoxoA9rc&feature=rellist&playnext=1&list=PL6D9CF74C8559E8F5


Sunday, January 1, 2012

De mujer a mujer .-

De mujer a mujer

Eugène Ionesco

CUANDO, TRAS HABERLE dicho que iba a casarme, mi madre fue a casa de mi novia, y cuando ésta le abrió la puerta, mi madre la miró un momento, aunque la conocía, y desde hacía bastante tiempo, como si tuviese, frente a ella, a otra persona; la miraba con otros ojos, como cuando se contempla un paisaje desde otra perspectiva, que le hace aparecer diferente: una amiga, hija de una amiga, pero una extraña, se convertía, de una forma inesperada, en la pariente más próxima, en alguien como su hija, en alguien como otro yo mismo, en alguien también como otra ella misma, en alguien que ella esperaba desde siempre, que presentía, que no reconocía y, a la vez, que le parecía conocer desde el comienzo de los tiempos: la persona designada, desde siempre, por el destino, a la vez impuesta y elegida. Era la princesa, su heredera, que pronto iba a convertirse en la reina, en su lugar. Mi futura mujer respondió a esa mirada de mi madre; mi madre tenía los ojos llenos de lágrimas, pero contenía su emoción y sus labios, que temblaban un poco, adoptaron una expresión indecible. No sé en qué medida eran conscientes de lo que se decían sin hablar. Era una comunicación muda, una especie de ritual breve que volvían a descubrir espontáneamente y que debía estarles siendo transmitido desde siglos y siglos: era una especie de otorgamiento de poderes. En aquel momento mi madre cedía su plaza y me cedía también a mi mujer. La expresión del rostro de mi madre quería decir esto: ya no es mío, es tuyo. Cuántas recomendaciones silenciosas, cuánta tristeza y cuánta felicidad, cuántos temores y esperanza, cuántas renuncias, había en aquella expresión. Era un diálogo sin palabras fuera de mí, un diálogo de mujer a mujer.

Aquel ceremonial no duró más que unos instantes, pero debió estar hecho con arreglo a las reglas, según una ley muy antigua; y porque era un misterio, mi mujer consintió, interpretó aquel juego sagrado y, obedeciendo a una voluntad, a un poder que las trascendía, me ató a ella, se ató a mí por toda la eternidad. Nunca ha intentado desligarse. No ha conocido nunca a otro hombre. Me ha sucedido que he querido desligarme por un momento o por varios, pero mis escapadas eran consideradas como sacrilegios. Mi madre me confió a mi mujer, que me tomó a su cargo y que se convirtió, a partir de entonces, en mi único pariente, más madre que mi madre, mi hermana, una novia perpetua, en mi hijo y mi compañero de lucha. Estoy seguro de que así sucedió, estoy convencido de que mi mujer, que me tomó a su cargo, nunca ha podido, o querido, descargarse de mí, y que ese lazo nunca ha podido ser roto porque el compromiso sagrado ha intervenido.

Mi madre murió tres meses después de mi boda. La quería enormemente. No sufrí con su muerte porque tenía una nueva familia, la madre de mi mujer, mi mujer; estaba acogido, estaba al abrigo, instalado, reintegrado. Aunque quiera romper esta unidad, no conseguiré más que hacer algunas brechas, algunas heridas; aunque alimente otras nostalgias, aunque quiera otra primavera y otro sol, aunque aspire a un nuevo comienzo de la existencia, eso no puede hacerse, eso es inconcebible, la fuerza del misterio realizado es la más grande.
Un cosmos se ha desarrollado a partir de ese germen, se ha constituido, y yo soy el personaje principal, el centro de ese cosmos: no hay más mundo que éste, y ésta es una premisa permanente; que ya no esté yo allí, al menos mentalmente, sería lo que formaría un agujero, un abismo, que se alargaría hasta los confines del mundo, en el que todo se sumiría. No creo que mi muerte física, que indudablemente causaría estragos, destruyera ese mundo; pero la ausencia espiritual, con toda seguridad, lo aboliría.

El autor

EUGÈNE IONESCO nació en Slatina (Rumania) en 1909 y murió en París en 1994. Vivió la infancia y la adolescencia en París, y regresó a Rumania para sus estudios de Letras. En 1938 regresó definitivamente a París. El estreno de La cantante calva en 1950 fue el comienzo de una abundante producción dramática (Las sillas, El rey ha muerto, El rinoceronte, entre otras). Junto con Samuel Beckett constituyó el dúo central del así llamado "teatro del absurdo". El texto de esta página está incluido en su Diario (Guadarrama, 1968). La traducción es de Marcelo Arroita-Jauregui.

Extraido del suplemento cultural de El Pais.-

Friday, December 30, 2011

Felicidades!!!

Buscaba palabras para desearles a todos un Feliz Año Nuevo, y las encontré, pero no dentro de mí,

Lo que copio y pego, me llego a través de Walter Martinez de G.U.R.I, una organización de uruguayos en Australia que se dedica a ayudar a las escuelas rurales en Uruguay.

Quizá esto ya haya dado la vuelta al mundo, pero para mí es nuevo y muy valedero, por eso, lo voy a tomar como mi mensaje de fin de año.
Para todos... que el 2012 les brinde todo lo que desean, en buena salud y con la familia. 
El Tordillo
 Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo...

...o de un nuevo grupo de pertenencia,

...de un nuevo lugar donde vivir,

...de un nuevo amigo,

...o de una nueva pareja.

Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde  viejas actitudes.

Por eso te deseo y nos deseo...

           Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena. Nadie vino a este mundo… a encerrarse en un lugar seguro… a lograr la aprobación de los demás,… a “matar el tiempo”.El tiempo es algo precioso: un recurso no renovable

           Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes. Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:... decir lo largamente callado,... hacerse cargo de los errores… y pedir disculpas,… y reconocer lo recibido… y dar las gracias,… comprender lo no comprendido,… dejar ir lo que ya no es.
Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.

           Que sepamos  pedir  ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros  propios pies. Dejarse ayudar es un buen antídoto para  la omnipotencia  o la necedad.

           Que sepamos ayudar a quien lo necesite...… sin perdernos en el otro,… sin invadir ni manipular,
… sin generar dependencia… sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.
 Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

            Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia. Como decía Vinicius: “La Vida es el arte del encuentro”.
No nos escondamos de la Vida.

Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.

             Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un  Día Nuevo, intensamente Vivos.




Saturday, December 24, 2011

Todo el año Navidad.-

Que toda la alegría y la felicidad se vuelque sobre todos mis amigos y familiares y todos aquellos que visitan  el corral de vez en cuando.
En esta época en que todos nos sentimos más buenos y solidarios, espero que encontremos la forma de que el sentimiento se extienda a todo el año.

Ojala que todo el año sea Navidad!!
Felicidades a todos.
El Tordillo

Friday, December 23, 2011

Escabeche.-

Un amigo me llamo para pedirme la receta de escabeche que yo hago, y también la de la salsa de tomates para el puchero.

La de escabeche que yo hacía antes era muy rica, pero esta que encontré en este libro, creo que es mejor, a mi me gusta más que la mía. La única variación que yo le hago, es que como el agua me gusta solo para bañarme, cambio la cantidad de agua sugerida por vino blanco.
La de la salsa es mas difícil y tienen que buscarla en. http://www.elcorraldeltordillo.com/search?q=salsa+de+tomates

Que Disfruten.




Escabeche.-

Mi querido amigo Cesar Correa me llamo para pedirme la receta de escabeche que yo hago, y también la de la salsa de tomates para el puchero.

La de escabeche que yo hacía antes era muy rica, pero esta que encontré en este libro, creo que es mejor, a mi me gusta más que la mía. La única variación que yo le hago, es que como el agua me gusta solo para bañarme, cambio la cantidad de agua sugerida por vino blanco.
La de la salsa es mas difícil y tienen que buscarla en. http://www.elcorraldeltordillo.com/search?q=salsa+de+tomates

Que Disfruten.




Tuesday, December 20, 2011

"Chag Urim Sameach!" (click aqui)



Para  mi hermano Jose y todos mis amigos Judíos, que gracias a D' son BB (bastantes y Buenos), un deseo de Felicidad y Prosperidad en estas fiestas.
Un abrazo especial para Claudio, el Judio Errante.
Khanukkah Same'akh"

Tuesday, December 13, 2011

PAPI QUE SIGNIFICA SER POBRE????????????

Esto se lo robe de su Facebook a mi amigo Pablo Leal , me parece que pinta una realidad irrefutable.
PAPI QUE SIGNIFICA SER POBRE????????????

Un padre económicamente acomodado, que...riendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:
... ...
- ¿Qué te pareció la experiencia?..

- Buena - contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.

- Y... ¿qué aprendiste? - insistió el padre...

El hijo contestó:

1.- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.

2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos.

3.- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín...mientras que ellos se alumbran con las estrellas, la luna y velas sobre la mesa.

4.- Nuestro patio llega hasta la cerca.y el de ellos llega al horizonte.

5.- Que nosotros compramos nuestra comida;...ellos, siembran y cosechan la de ellos.

6.- Nosotros oímos CD's... Ellos escuchan una perpetua sinfonía de golondrinas, pericos, ranas, sapos, chicharras y otros animalitos....todo esto a veces dominado por el sonoro canto de un vecino que trabaja su monte.

7.- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica... Ellos, todo lo que comen tiene ese sabor del fogón de leña.

8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas.... Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

9.- Nosotros vivimos conectados al teléfono móvil, al ordenador, al televisor... Ellos, en cambio, están "conectados" a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo...y entonces el hijo terminó:

- Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la naturaleza que son las grandes obras del universo. Nos preocupamos por TENER, TENER, TENER y nos olvidamos del SER, SER, SER....Ver más
De: "Gracias por ser, mi pedacito de cielo"
Para ustedes amigos me parecio muy bueno .
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Sunday, December 11, 2011

Homenaje a Maestro Julio Castro

Con la emoción apretando por dentro


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Anunciando la creación de un grupo de reflexión y propuesta educativa, participando con solemnidad, destacando varias facetas de su vida personal y pública, y entonando desde el Himno Nacional hasta canciones alusivas a la escuela rural, docentes, figuras políticas, integrantes de Ademu y movimientos de apoyo a familiares detenidos desaparecidos, homenajearon a Julio Castro.
La marcha de un puñado de docentes, algunos que compartieron vivencias y otros que comparten los diferentes movimientos, familiares o allegados a floridenses que vivieron el proceso de la dictadura o figuras políticas como el ex intendente Juan Giachetto, ediles, dirigentes y ciudadanos, recorrió 18 de Julio, Saravia y desembocó en el memorial floridense que homenajea a los detenidos desaparecidos en el acceso a la ciudad.
La oratoria inició con el repaso de la declaración del Movimiento de Educadores por la Paz. “Frente al hallazgo de los restos de nuestro querido maestro Julio Castro creemos necesario expresar: El profundo dolor de saber detalles de un final terrible, más terrible aún de lo que imaginábamos.
Creíamos posible que no hubiese soportado la tortura y que su frágil salud claudicara por la brutalidad con que era ejercida; pero no podemos comprender cómo alguien pudo torturar durante tres días y ejecutar cobardemente a una persona agonizante como Julio. Tampoco comprendemos cómo muchos de lo autores de semejantes bestialidades siguen sueltos caminando entre nosotros.
El impacto social que ha tenido el hallazgo de sus restos sólo es comparable al que producen los más atroces crímenes contra la humanidad y refleja que el pueblo uruguayo no ha perdido la sensibilidad, los valores y solidaridad que Julio predicaba y practicaba.
Julio ha reconciliado a los maestros con la sociedad; después de muchos años se dicen cosas positivas de los maestros y esa es una contribución más, a treinta y cuatro años de su desaparición, para la dignificación de la tarea docente y el papel de la educación. Nuevamente Julio Castro cumple la tarea de hacernos encontrar con el otro, como en los congresos y las reuniones gremiales o políticas de antaño.

Información:
El día miércoles a las 19 horas se realizará el primer encuentro del grupo Julio Castro de reflexión y propuesta educativa con la participación del grupo educadores por la paz que preside el maestro Julio Arredondo, y Víctor Brindisi.

Quienes lo asesinaron además de la vida, le quisieron robar la muerte. Pero a pesar de las mentiras su nombre se refugió durante décadas, clandestino, en bocas, papeles y en corazones para quedarse para siempre entre nosotros. Hasta que la tierra habló. Julio es hombre “quedado” decía Quijano, se sabe cuándo llega pero le cuesta partir y Julio se quedó, sigue hoy junto a nosotros.
Al ocultar sus restos bajo tierra, sus asesinos no pudieron borrar los caminos que Julio trazó sobre ella; quienes estallaron su cráneo no sabían que con ello difundieron más aun sus ideas. La vigencia de su pensamiento pedagógico y político nos permite convocar – convocarnos – a redoblar el esfuerzo por Verdad y Justicia, a redoblar el esfuerzo por una educación popular, autónoma, más justa, universal, contextualizada en el medio en el que se desarrolla, comprometida con los Derechos Humanos y la Cultura de Paz, dotada con los recursos necesarios para funcionar dignamente.
Por último compartimos un pensamiento extraído de La educación y la independencia nacional, Rumbo Nº 9, Instituto Cooperativo de Educación Rural (ICER) Montevideo, 1966.
Los educadores, minoría privilegiada por cuanto su destino profesional los pone en la situación de crear y orientar el pensamiento colectivo, no pueden ni deben desertar de la tarea de poner claridad y realidad en el planteo de los problemas del Continente. Y ello vale tanto para el proceso de su formación, como para el sentido de las enseñanzas que impartan”.
SEMBRADOR. Con la reflexión de la maestra Amanda Della Ventura, quien llevó adelante el acto y homenaje, el grupo entonó después “Sembrador de Abecedarios”.
Julio Castro fue un maestro vareliano compenetrado en los principios de la escuela y la educación pública. En dictadura se cumplió el centenario de José Pedro Varela y julio lo menciona en una carta enviada al maestro Miguel Soler exiliado en París”, dijo Della Ventura.
En el área de nuestras actividades, o que lo fueron en otros tiempos, el desastre es total. A un siglo de aquel que adorna con su efigie todas las aulas [Julio Castro se está refiriendo a José Pedro Varela], su centenario resulta algo inenarrable (…). Seguimos aquí porque todavía somos útiles para algunas pequeñas cosas”, repasó sobre el escrito.
Por su parte, una de las fundadoras del grupo de apoyo a familiares detenidos y desaparecidos en Florida, Lizzy Langón, compartió un artículo del matutino La República que, a su parecer, “marca el impacto del encuentro de los restos de familiares que los estaban esperando”
Hoy todos somos un poco más dignos”, encabeza el artículo y sigue así: “El cuerpo inerte cae sobre la tierra removida. Manos ensangrentadas bañan la improvisada tumba con cal viva para ocultar la verdad. El cuerpo se vuelve hueso y el hueso consigna.
Y espera. Son ocho años de paciente espera en la oscuridad, en el silencio. De pronto, una brisa fresca, una esperanza. Pero hay un pacto y la impunidad se vuelve ley. Todo se niega. Y la ilusión se desvanece.
Cinco años más. Cambian los que mandan pero nada cambia. El hueso espera. Es porfiado, tozudo.
Pasan los años y vuelven los que estaban para seguir negando. Los asesinos hacen su vida en democracia. Son felices. Creen que todo se olvida.
Otros cinco años de espera. De pronto el hueso escucha. Se habla de comisión y de paz, de búsqueda y de verdad. Pero la comisión es engañada. Le dicen que el hueso no está donde está, que se hizo ceniza y se diluyó en el mar. ¡Mienten!
Algunos no escuchan y afirman que es el punto final. Que un decreto borra el pasado.
Pasan otros cinco años. Y por suerte otros tienen ojos en la nuca. Y además tienen valentía y dignidad, y las puertas de los cuarteles dejan de ser inexpugnables. Y los asesinos van a juicio. Y van presos. Pero no hablan.
Y el hueso escucha el ruido que producen los picos y las palas. Están cerca, muy cerca. Otros huesos, en otras tumbas clandestinas, aparecen y gritan su verdad. Ya todo es posible. La impunidad se resquebraja. Pero hay que seguir esperando. Son unos años más.
Y finalmente, un 21 de octubre, la luz del sol toca el hueso después de 12.492 días de espera. Y la escena conmueve. El hueso no puede parar de contar su historia. Y mientras la cuenta, deja de ser hueso para transformarse en rostro y en recuerdo. Y dice que hubo tortura hasta lo insoportable. Y afirma que hubo una bala y una mano cobarde. Y que el móvil fue el miedo a sus ideas.
Y mientras cuenta, la gran mentira es enterrada porque, como todos saben, los maestros no mienten.
Y hoy todos somos un poco más dignos”.

VIDA. Otro docente hizo referencia a un artículo publicado en varios matutinos de la columnista y maestra, Olga Silva: “Su figura fue señera en la Historia de la Educación Uruguaya. Convivió con personalidades como la de Don Carlos Vaz Ferreira y Agustín Ferreiro. Fue compañero de ruta de los Maestros Jesualdo Sosa, Miguel Soler, Abner Prada, Reina Reyes, Clemente Estable, Martínez Matonte, Homero Grillo y tantos otros. Julio Castro brilló con su pensamiento y su compromiso, junto a todos ellos.
Su vida fue ejemplo de entrega por una causa: la de los más pobres. Hijo de un humilde hombre de campo, fue marcado por su origen. Pudo haber sido, como tantos otros, mimado por su inteligencia y haberse cobijado en puestos cómodos, donde los avatares sociales y políticos llegan acallados. Sin embargo, eligió comprometerse con los más pobres entre los pobres: los habitantes de los llamados “pueblos de ratas” o rancheríos, acá en el sur.
Fue el gestor de las misiones socio-pedagógicas, que tuvieron la virtud de dar a conocer y denunciar las condiciones de vida de quines vivían entre la opulencia de vacas gordas y ovejas llenas de lana, pero sufrían hambre, pasaban frío y andaban descalzos.
Fue fundador de la Federación Uruguaya del Magisterio (FUM). También del Semanario Marcha, junto a Don Carlos Quijano y del Frente Amplio, en 1971.
En Marcha, escribió: “Echaron los caballos a la huerta” cuando a principio de los sesenta, el gobierno de turno desbarató la experiencia del Núcleo de La Mina en Cerro Largo. Única experiencia de Educación Rural implementada en el país que a decir de Miguel Soler, era fundamental para “el futuro de la educación de la juventud campesina uruguaya”.
En 1976, a propósito de las destituciones de los docentes que no comulgaban con la dictadura, escribió: “Hay colegas que no tienen qué comer. Hay otros que se quedan sin casa. Los más quieren irse, pero no saben a dónde ni a qué. Todo ocurrió el primer día de clase. La gente fue a trabajar, terminadas las vacaciones y se encontraron, de golpe, expulsados de sus escuelas”. Fue así de simple, así de duro e injusto. Así lo vivimos.
Julio Castro pudo irse al extranjero. Tenía reconocimiento internacional, pero eligió quedarse y ayudar a todos los que pudiera. Vivió el “insilio” junto a tantos.
Las armas que usó fueron su bondad y su compromiso inclaudicable con los más pobres. Sólo ese fue el motivo de su secuestro, tortura y asesinato. Nos duele, nos indigna y nos compromete.
Hoy son sus huesos los que nos interpelan. Si su vida fue antorcha, también lo es su muerte. Hoy se discute sobre Educación en nuestro país y los falsos profetas están a la orden del día. Pareciera que la Pedagogía Uruguaya está vacía o peor: sus ideales perimidos. Ante los adoradores de pensamientos tecnocráticos y utilitarios, como si la Educación fuera oferta de mercado y los niños y docentes cuantificables en logros numéricos, la figura y el pensamiento de Julio Castro y sus compañeros de ruta nos desafían a que los leamos, analicemos y discutamos sus propuestas.
Miguel Soler aún vive y produce con enorme lucidez. Su compromiso es tan vigente como hace 50 años. Sus aportes son valiosísimos. Acaba de editar un libro junto a Luis Yarzábal, Elsa Gatti, Marta Demarchi, Mauricio Langón y otros. Allí se puede encontrar el espíritu de los grandes de nuestra Pedagogía.
Hay material para anteponer a las propuestas que no van a favor de los muchachos. Julio Castro, a 34 años de su asesinato, nos pide otra vez el compromiso de los docentes con los más pobres y necesitados. Allí está el auténtico problema.
Al decir del maestro Miguel Soler, recordarlo como Martir no basta, tenerlo presente como maestro, rápido y sencillo en el diagnóstico, sensatamente creativo en la propuesta, dialogante siempre. Nos es necesario ahora”.

PLACA NUEVA. La maestra Amanda Della Ventura, también fue referenciada en el acto, al leerse allí, su reciente exposición en la Junta Departamental, donde además solicita una nueva placa que “actualice” la aparición de Castro: “En el día de ayer fue anunciado oficialmente que los restos encontrados el pasado 21 de octubre en el Batallón 14 correspondían al maestro y periodista, detenido y desaparecido durante 34 años, Julio Castro Pérez.
Oriundo de Florida, más precisamente de la zona de La Cruz, concurrió a la escuela de Pintado, estudió magisterio y fue un Maestro con mayúsculas, reconocido por sus aportes en lo pedagógico, a nivel nacional e internacional.
Un maestro comprometido con su tiempo, comprometido con los más postergados, “los de abajo” como los llamó en una de sus obras y, en particular con quienes vivían en el medio rural, participando en la creación de las Misiones Socio- Pedagógicas en pequeñas localidades de nuestro interior profundo.
Escribió varios libros sobre la educación con propuestas innovadoras y trascendentes, como “El banco fijo y la mesa colectiva”.
También con vocación de periodista, participó en diferentes publicaciones siendo fundador del semanario Marcha.
Fue militante del P. Nacional durante muchos años. En 1971 fue uno de los fundadores del Frente Amplio.
En la Dictadura desarrolló una tarea solidaria, ayudando a quienes iban a exiliarse, a encontrar cobijo en otros países, más precisamente a través de la Embajada de México.
Pero, evidentemente, sobre Julio Castro, este porfiado y solidario maestro, pusieron los responsables de la Dictadura, sus ojos.
El 1º de agosto de 1977 fue secuestrado por integrantes del Servicio de Información de Defensa (SID), o sea Inteligencia Militar, y llevado al centro de reclusión clandestino La Casona ubicada en la calle Millán 4269, esquina Tomás Gomensoro.
A partir de ahí su esposa Zaira, sus hijos y sus amistades no volvieron a verlo y pasó a ser un “desaparecido”. Tenía 68 años y un frágil estado de salud. Padecía un aneurisma cerebral por el que los médicos, en la imposibilidad de operarlo por la ubicación del mismo, le aconsejaban bajar los niveles de stress y evitar episodios de hipertensión que pudieran provocarle infarto cerebral y muerte.
Por ello era creíble la versión final de la Comisión para la Paz donde se decía que el 3 de agosto había muerto, víctima de la tortura. La Comisión agregaba además, que los restos habían sido enterrados en el Batallón 14 de Toledo y luego desenterrados en 1984, incinerados y tiradas sus cenizas al mar.
Sin embargo, a partir de ayer, los uruguayos pudimos comprobar que estas conlusiones no eran verdaderas y que quienes habían informado esto desde la órbita militar, habían mentido y en varios aspectos.
Julio Castro no murió víctima de la tortura sino que, aunque se lo torturó como lo prueban sus manos y pies atados y su costilla rota, según el informe forense, sin embargo, la causa de su muerte fue un tiro en la parte frontal de su cabeza. O sea, lisa y llanamente, que lo ultimaron, que lo ejecutaron. Así se demuestra una vez más que en las cárceles de la Dictadura se asesinó gente, se asesinaron compatriotas. Que existió el Terrorismo de Estado ya que desde el Estado se llevaron adelante prácticas como el secuestro, la tortura, la desaparición forzada y el asesinato de personas indefensas.
Se desmorona la denominada “teoría de los dos demonios”, la que usa como argumento que se trataba de dos bandos en lucha y que la muerte podía ser una consecuencia lógica de los implicados en tal lucha. Julio Castro no formaba parte de ningún grupo armado. Como decíamos al inicio solamente era un maestro comprometido con la realidad del tiempo que le tocó vivir y con los más humildes de nuestro país y de América.
Sr. Presidente: en agosto de 2009 esta Junta Departamental colocó una placa en recuerdo de los cuatro floridenses detenidos- desaparecidos: María Antonia Castro, Mario Martínez, Carlos Modernell y Julio Castro.
Creemos que ahora corresponde la colocación, por parte también de esta Junta Deptal. de una placa que informe lo sucedido en estos días, como aporte a la Memoria y a la Verdad. El texto podría ser el siguiente, por supuesto que abierto a sugerencias y modificaciones: “El día 21 de octubre de 2011 fueron encontrados los restos del maestro y periodista Julio Castro Pérez, que habían sido enterrados en el Batallón Nº14 de Toledo durante la Dictadura”
Pensamos que tal placa debe ser colocada junto a la estela ubicada sobre las calles Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, como decíamos, en el año 2009.
Pido que mis palabras pasen a la Comisión de Legislación y Nomenclator del Cuerpo, a la IDF, a Ademu- Florida y al Grupo de Apoyo de Florida a Familiares de Detenidos Desaparecidos.

LA CRUZ CERCA. El maestro Carlos Martínez Latorraca, oriundo de La Cruz, y quien conoció a su coterráneo “más de cerca”, se explayó sobre los momentos compartidos.
Martínez recordó haber sido becado en el año 1966 por el Instituto Normal para concurrir a un curso de misiones socio-pedagógicas organizado por el grupo Nelly Soler, un grupo de estudiantes magisteriales de Montevideo.
Eso fue en turismo del 67 y entre el grupo de docentes estaba Julio Castro. Allí tuve la posibilidad de conocerlo. Yo tampoco sabía que había nacido en La Cruz. Sabía su trayectoria como maestro porque había leído los trabajos que habían hecho los maestros que desemboca en el año 49 en el congreso de Piriápolis, donde se redacta el programa rural del 49 y anteriormente su intervención para la creación de las escuelas granjas en nuestro país”.
Para Martínez “fue una suerte (. . .) conversar con él e intercambiar ideas, y en ese momento es donde me dice que era nacido en el mismo pueblo en donde aún vivía”, recordó.
Tuve la suerte -insiste- de seguir tratándolo y que en este grupo, Nelly Soler, habían dos queridos compañeros que la vida no me permitió verlos más: Elena Quinteros, estudiante en ese momento y Gustavo Inzaurralde, ambos desaparecidos en Paraguay”.
Ese grupo, dijo Martínez, “era la flor y nata de la educación rural que en ese momento habían creado el instituto de educación rural y el gobierno les había cerrado las puertas para llevar adelante el programa de educación fundamental, que también Julio Castro en el año 1950 había enseñado a miles de maestros en Latinoamérica de como pararse frente al alumno del campo en cualquier lugar de América”.
En 1971 tuve la suerte de volver a verlo en La Cruz, en donde creamos el primer comité de base (del Frente Amplio) en el mes de setiembre”.
Sobre su última vista de Castro, Martínez repasó que fue en Florida. “La última vez que lo vi estaban conversando en el Café del Centro con “Beto” Dibarboure, Juan Manuel Fernández y el “Tito” Falcón. Me llamaron para hacerme algunas preguntas y eso fue, tal vez, premonitorio, porque fue la última vez que pude ver vivo a Julio Castro, dos o tres meses antes de la aciaga circunstancia que lo llevó a desaparecer”.
Castro, según Martínez, fue un perseguido por otras dictaduras. “En 1935, hombre joven y militante del Partido Nacional (porque también militó allí muchos años), da una conferencia en el museo pedagógico y obviamente critica duramente a la dictadura del momento.
La consecuencia es la destitución de Julio Castro como maestro, cargo que había ganado como siempre en buena ley y era la dictadura de Terra en ese momento”.
El maestro Martínez también hizo hincapié de que “Florida, producto de cierta civilización, fue el primer lugar en donde una calle lleva el nombre de Julio Castro.
Fue en la década del 90 y quien tuvo especial participación fue la compañera Amanda Della Ventura desde la Junta Departamental, donde la apoyaron la comisión y las bancadas”.
Martínez repasó también un artículo, éste suyo, aparecido hace una década, en la revista “La educación del pueblo”, donde recordaba a Julio Castro y describe la calle que lleva su nombre.
Comienza en una esquina formada por el Molino Florida, planta industrial en donde trabajan cien floridenses, la plaza Conde de Floridablanca y una plaza que pertenece a la Utu. Allí, la Asociación de Maestros de Florida, levantó un monolito que recuerda a Julio.
La calle inmediatamente toma contacto con la Avenida Artigas. Que extraordinaria unión de esos nombres: Artigas, Julio Castro, y luego pasa por el granero o depósito Santos Muracciole, de la sociedad de Productores de Leche y llega a la cooperativa de obreros de la Lanera Piedra Alta, allí el acceso al Club Avenida y viene una extensa zona poblada y termina en la Lanera que da trabajo a otro centenar de floridenses…es una calle de barrio pero con la magnificencia propia del nombre que lleva. Y late allí, como testimonio de que Julio Castro pervive entre nosotros”.

Un poema de su hijo, el periodista Emilio Martínez Muracciole, fue el cierre de la oratoria de Martínez. “Y terminó leyendo algo que descubrí en internet y me terminé enterando que era de un hijo mío”, dijo antes.
(…)

AMOR AL CAMPO. Amanda Della Ventura, recordó que en las últimas horas, en la Facultad de Medicina, se realizó un homenaje a todos los que pasaron por allí y fueron detenidos desaparecidos durante la dictadura. “Allí se incluyó a la coterránea, María Antonia Castro”, expresó bajo un nuevo aplauso.
Luego, dio lectura a un nuevo escrito de Castro, sobre la misión socio-pedagógica en Caraguatá (Tacuarembó):
Allí, en Caraguatá, el pobrerío no se lava. No vimos un solo pedazo de jabón, ni palangana que hubiera sido usada. La mugre, la suciedad más inverosímil impera en toda su plenitud, especialmente entre los niños. La ropa que éstos usaban – que por otra parte eran sólo andrajos – no había sido lavada ni remendada nunca.
Y si uno preguntaba por todo esto, invariablemente obtenía estas respuestas: No tenemos hilo; no tenemos jabón; no tenemos agua; no tenemos frazadas; no tenemos…”.
Esa fue la realidad que se encontraron en la misión socio-pedagógica Julio Castro y los maestros de su tiempo.
Realidad que trabajaron para cambiar y que mejor homenaje que terminar entonando juntos esa canción que cuyo autor es quien fuera amigo entrañable de Julio Castro, Miguel Soler, y que muestra el amor a la vida y a la escuela rural, uno de los afectos más sentidos de Julio Castro porque en ella y en su entorno estaban los de abajo, los postergados, los del interior profundo y los niños de ese medio rural”.
El homenaje cerró entonces, con la entonación del “Himno a la escuela rural”.