Un lugar donde un hombre de Florida (Uruguay), la capital de la Piedra Alta, cuenta de todo un poco, sobre su pueblo, su vida, sus viajes, su familia y más que nada, sobre su Florida natal. Tambien mucho sobre mi querido Camino de Santiago.



Saturday, March 30, 2019

La paranoia de la comunicación.


En mis 71 años, he andado solo por montes, ríos, caminos, carreteras, países y nunca me sentí solo o aislado o perdido.  Pero ahora veo que he entrado en la misma onda que la mayoría de la gente, que la necesidad de estar siempre comunicado se ha vuelto esencial, también para mí.

Ayer temprano a la mañana, antes de que se vieran en el cielo, las barras que pone la luz de la madrugada, ya andaba haciendo kilómetros, en una zona a 15 minutos de mi casa, se preparaba un día hermoso y pensaba que mochila a la espalda me podría hacer entre 20 y 25 kilómetros de entrenamiento para mi próximo Camino.

En una zona de lindas y exigentes rampas, me encuentro de golpe con una banda de pavos salvajes retozando en un campo que todavía esta en deshielo, eran como 30 y algunos de ellos desplegaban sus grandes plumajes de cola como un abanico. Una escena digna de una foto, del bolsillo del macuto tomo mi teléfono y apunto. Clic, clic, y me quedo sin batería.


Repito, el auto estaba a 15 minutos de mi casa y yo habría caminado una media hora o un poquito más, guarde el teléfono en el bolsillo y seguí caminando tranquilo. No habían pasado ni diez minutos cuando mi cabeza me empieza a jugar con ideas y preguntas.

¿Y si me llaman de casa?

¿Me necesitara mi hija por algo del trabajo?

¿Espero no caerme por ahí y no tener forma de comunicarme?

De mi casa jamás me llaman, mi esposa sabe que estoy caminando y que es uno de los momentos que yo mas disfruto.

Mi hija sabe que hasta el mediodía no es fácil encontrarme, así que, si tiene algo que decirme, lo hace después de las 12.00.

Caerme me he caído muchas veces, he quebrado la canoa en un lugar a horas de la civilización, he cruzado los Pirineos varias veces solo y sin teléfono. He pasado días en diferentes Caminos y países sin reportarme y nunca sentí pánico o necesidad de la tecnología de la comunicación.

Hoy, a pocos pasos de mi casa, sentí que no podía seguir, que tenia que volver al auto lo antes posible y llamar a casa, para hacerles saber que todo estaba bien, que simplemente me había quedado sin batería en el teléfono.

La paranoia se apodero de mi y no camine ni 12 kilómetros cuando ya estaba de vuelta y enchufando el maldito aparato. Nadie me había llamado, no había ningún mensaje, el mundo seguía andando y no había ocurrido ninguna calamidad que necesitara mi atención.

Pero esta paranoia la soluciono enseguida… llevare mis dos teléfonos bien cargados y la batería auxiliar… por las dudas.

Monday, March 25, 2019

El Camino de Santiago o el Portugués?


 Ayer en una conversación con amigos, me preguntaban cuando salía a caminar otra vez, cuando les dije que el 25 de abril salía para Lisboa, la pregunta inmediata fue… ¿Cómo, no vas al Camino de Santiago?


Algunos de los Caminos a Santiago
El Camino de Santiago no es un lugar geográfico preciso, sino que son todas las rutas y senderos que nos llevan peregrinando a la tumba del Santo en Galicia, Santiago de Compostela.

He tenido la suerte de hacer varias rutas y todas tienen su sabor peculiar, por lo general la mayoría de los peregrinos tienen una que es su preferida, otros que tienen suerte de vivir en lugares donde hay una ruta cercana, comienzan su Camino desde la puerta de su casa.

Al residir un mar aparte, en otro continente, yo tengo que comenzar mi Camino en un aeropuerto, pero eso no le quita méritos, simplemente le agrega tiempo y costos.
Caminho Portugues, el elegido para esta nueva aventura.
Esta vuelta me dirijo al Camino Portugués que, partiendo de Lisboa, llega hasta la tumba del Santo, pero creo que los años que se van amontonado en mi cuerpo y mente, por primera vez me están haciendo dudar si estoy tomando una buena decisión al elegir una ruta que no conozco y lejos de España que se me ha vuelto tan familiar.

Mi favorita es mi querida Vía de la Plata, que esta del otro lado de la frontera con Portugal, pero no muy lejos. Al punto que ha habido momentos en que he mirado el mapa y estudiado sobre puntos de conexión por tren o bus de un camino al otro, para que en caso de no sentirme cómodo o seguro de mi mismo en el elegido, transportarme a mi Vía, tan conocida por mí y donde me siento seguro y bien recibido.

No creo que eso suceda, pero por las dudas, mejor estar informado.

Fotos de tres de mis llegadas a Santiago de Compostela.







Sunday, March 24, 2019

Falta poco, pero la espera parece eterna.

Con poco más de 30 días para mi partida hacia Lisboa para un nuevo Camino de Santiago, tengo que dedicarme de lleno a preparar el cuerpo para el esfuerzo que me espera. Tempranito y con el sol apenas apareciendo calzo mis botas para hacer unos kilómetros. 

La mañana se muestra radiante, pero es engañosa, ya que la temperatura es de alrededor de 4 grados bajo cero, voy bien abrigado y en capas que se puedan ir removiendo si el día calienta. En resumen, agradable.

Yo vivo en las afueras al norte de la ciudad de Toronto, en la periferia, una zona llamada Vaughan, lo bueno de esto es que, con solo caminar 3 kilómetros, ya estoy en campo abierto con una ruta con un arcén bien ancho y sin muchos riesgos para el caminante. Como es domingo y temprano el transito es muy limitado y el arcén de tierra y gravilla, bien firme después del deshielo, se hace placentero para caminar.

Sali sin mochila, pero llevo mi vieja bolsita guerrera con agua y algunas provisiones, no se cuanto voy a recorrer, por eso dos huevos duros, dos barritas energéticas y una banana acompañan mi botella de agua. Si estuviera en el Camino seria como el viejo dicho… “Con chorizo, pan y vino, se hace Buen Camino”
  
La temperatura fue subiendo de a poco y a eso de las 10.00 ya me saque la capucha, los guantes y una camiseta, de ahí hasta el final oscilaba alrededor de 3 o 4 grados positivos

Termine haciendo unos 22 kilómetros, con lindas rampas y en una temperatura muy agradable, hice dos paradas en las cuales consumí mis vituallas y a eso de las 11.30 de la mañana, llame a mi esposa para que me viniera a recoger. En los próximos días repetiré la misma ruta pero con el macuto(mochila) a la espalda.

Falta poco, pero la espera parece eterna.




La hora de las sombras largas, el mejor momento del dia para caminar.
A medida que se fue ensanchando la carretera, se fue comiendo la tierra alrededor de este
 hermoso y antiguo galpon, hoy esta a metros de la calzada.
Poca nieve en las zonas que el sol castiga.
 
En un tiempo fue una entrada a una casa, hoy, solo a campo vacio.


Y ya estan volviendo los patos, bienvenida Primavera

Con 4 grados bajo cero hay que abrigarse bien para salir a los senderos.

El hielo se pelea con el cauce del rio y se va de madre.

Una pista de hielo perfecta.

Nunca falta un Cementerio de pioneros a orillas del camino.

Y seguire este sendero hasta donde me lleve.

Saturday, March 23, 2019

Ahora con eñes y acentos.



Bueno, me aparecieron otra vez los acentos, las eñes, el corrector en español y todo lo necesario para volver a escribir como Dios manda. Resulta que se me había terminado la suscripción al programa Word y como no estaba escribiendo mi blog y tampoco utilizando mucho el castellano, ni me había dado cuenta. Pero como en los últimos días me reapareció la inspiración y las ganas de escribir, no tengo mas remedio que pagarles. Por lo menos no voy a tener que explicar algunas de las burradas que venia corrigiendo, cuando me daba cuenta.

Esto de resucitar El Corral del Tordillo me levantado el espíritu de una formal increíble, un año paso sin que ni siquiera entrara para ver si todavía estaba vigente, pero en la ultima semana, a cada rato tengo ganas de volcar algo en el papel (digital).

Ya me siento mas cómodo escribiendo así que hasta que parta rumbo a Lisboa para mi próximo Camino los voy a mantener informados de mis planes y ahora sin horrores de ortografía.

Con esta herramienta, vuelvo a ser el caballo Tordillo y me dejo de ser burro.






Friday, March 22, 2019

Entre el Pau y los Pirineos.

Ayer les contaba de Jordi Carbonell y el Camino Frances de punta a punta, hoy rememoraba nuestro encuentro en Igualada, desde donde juntos nos fuimos hasta Tolouse y despues Lourdes, donde yo comenzaba una nueva aventura.

Con mi compinche, terminamos haciendonos grandes amigos, yo lo he visitado dos veces en Igualada y el y Neus, su esposa, vinieron a visitarnos a Canada y junto con mi esposa Titina, nos tomamos unos dias de vacaciones que nos llevaron a Quebec City, Montreal y Ottawa, viaje en el que visitamos la version canadiense de la Gruta de Lourdes, que se encuentra en las afueras de Montreal.

Asi que cuando me decidi a hacer el Camino Aragones, comenzando en Lourdes, lo invite a que fueramos juntos. Con alegria salimos  e hicimos cuatro etapas, ya que el tenia planes y no podia hacer todo el recorrido. Los seis o siete dias que compartimos fueron inolvidables, rememorando nuestro primer Camino y su visita a Canada, el tiempo se fue volando y las grandes rampas del pre-Pirineos, no parecieron tan dificiles.

Esta vuelta despues de hacer el Portugues, pasare a visitarlo por dos o tres dias, lo que el Camino escribe en tu alma, te hermana para siempre con aquel peregrino que conoces en el trayecto.

Ya les contare sobre otros que todavia se mantienen en contacto y de aquellos que me han visitado y han venido a Canada para alegrarme el espiritu.




















Albergue Parroquial de Asson 






Thursday, March 21, 2019

Que no sea cosa de perderse.

Hasta ahora todos los Caminos que he recorrido, los he hecho con poca informacion previa, con la intencion de que el Camino me sorprendiera y me marcara los pasos a su gusto y albedrio. Gracias a eso vi cosas maravillosas y me perdi otras quizas mas importantes, pero todo tiene su razon de ser.

Recuerdo que en el Camino Frances todo lo que llevaba por guia eran dos hojas que me habian dado en la oficina del Peregrino en St, Jean de Pied du Port, antes de cruzar los Pirineos. Debo agregar, que la providencia me junto con otro peregrino, Jordi Carbonell, muy aficcionado a su telefono celular del cual bajaba toda la informacion que necesitabamos. Vimos mucho y nos perdimos mucho, pero era lo que tenia que ser y lo que estaba dispuesto para nosotros. Asi fue que por 28 dias fuimos inseparables y juntos llegamos a Santiago de Compostela, despues de haber realizado un viaje maravilloso de casi 900 kilometros llenos de sorpresas, risas, cansancio, chorizo, pan y vino.

El siempre sabia donde ibamos a dormir esa noche, que distancia nos faltaba para llegar, donde andaba el resto del grupo de gente que ibamos conociendo y mas que nada sabia que yo no sabia nada, asi que yo proveia los chistes, los cuentos, la risa y el traia la informacion y la complicidad para mis andadas.

Ya han pasado muchas aguas bajos los puentes, yo he hecho varios Caminos mas, sin tanta informacion, el vino conmigo a las primeras etapas cuando sali de Lourdes(Francia) e hicimos etapas en los pre Pirineos juntos, desde donde el se retorno a su Igualada(Catalunia) natal y yo segui solo y desinformado por el Camino Aragones.

Ahora me aboco a una nueva aventura, desde Lisboa a Santiago de Compostela, creo que son alrededor de 600 kilometros, solo, sin compinche y con mas años  arriba, por lo tanto y dandole la derecha a la edad y al tiempo que pasa, cada vez mas rapido, me compre una guia de la ruta que voy a hacer.

Veremos que sale de esto, se que perdere un poco de la improvisacion que me caracteriza... 
pero por lo menos, espero no perderme. 


Wednesday, March 20, 2019

El retorno del Tordillo

Hace exactamente 12 meses que no visito estas paginas, la inspiracion para escribir me tiene abandonado, pero la fecha se acerca para un nuevo Camino a Santiago de Compostela, y algo me esta despertando un poco las ideas, mas que nada me esta despertando. 

Los preparativos y los entrenamientos previos, me han llenado de energia y creo que las musas me estan golpeando la puerta. Veremos...


Para empezar les quiero dejar algo que me envio mi amigo Antonio Retamosa, administrador de blog La Via de la Plata, El Camino, del cual soy uno de los moderadores y a veces traduzco del Ingles al Castellano y viceversa, de acuerdo a las necesidades.

ANDAR
Es un regalo releer a nuestros místicos y percatarse que incluso usan las mismas palabras para describir su experiencia más personal. Aquella tan bella de San Juan de la Cruz, “el alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa”, resuena en la de Teresa de Jesús: “la humildad es andar en verdad”. Y viceversa.
Nos imaginamos lo espiritual como algo propio de gente quieta, estática… cuando en realidad, es lo que más dinamiza. Los místicos eran gente “inquieta y andariega, rebelde”… Gente que se puso en camino, en búsqueda. Lo subraya ese mismo verbo: “andar”. Moverse, desplazarse, ponerse en pie… Más pausado o más veloz, pero… “andar”. De acá para allá, en paz y alegría. ¡Andar, que no correr! Andar, como quien saborea las miradas, las flores y el aire. Andar, como quien sabe agradecer y sabe ofrecer. Andar, con aquella elegancia de Jesús, tan libre en su “movida” por Galilea y Judea…
La vida interior es andar en amor y andar en verdad. Es seguir ahondando en la propia experiencia. Sobre todo, seguir dando de ella a los demás, dejando a un lado las teorías insulsas, las proclamas trasnochadas. Sólo así es creíble (y no cansino) nuestro hablar y acompañar. Sólo así es agradable (y no anodino) nuestro intento de vivir humildemente y en cristiano.
Andar se transforma así en transitar, recorrer, viajar. Y es como un notar cada pisada, cada paso, cada esfuerzo. Y es como ser más sensible a los contornos del camino, al rostro de los otros caminantes… Aprendiendo a ser el compañero/a que arrima el hombro en ese trecho durillo de la subida. Dejando que el hermano/a que te saluda gozoso desde la cumbre te regale allí su abrazo y su acogida.
Andar de tal forma por la existencia, que se transforme en un descansar en los brazos del Padre. Ahí está la mística.
- Teresa Rofes

Monday, March 19, 2018

Cuartetas nostálgicas.

Estas cuartetas me llas envio el payador y cantautor uruguayo Hugo Cabeza que se inspiro en la foto sacada por mi hija Anahi Pintos. Gracias amigo.

No es el frío de la nieve/ 

ni andar en pagos lejanos / 
lo que aviva mi nostalgia /
es pensar en mis hermanos. 

El corazón se me estruja / 
cuando recuerdo mi río /
mi infancia y el campo abierto / 
de aquel mundo que era mío.

 Dicen que todo es presente / 
que no hay mañana ni ayer / 
y hoy mis ansias me desbordan / 
cómo quisiera volver 

¡ ...Volver aunque sea un ratito / 
al lugar donde la vida / 
me dió lumbre, amor y besos / 
en mi pago de Florida ¡ 

Hugo Cabeza. - Dedicado al amigo Juan Alberto Pintos ( floridense desde y para siempre )



Thursday, February 22, 2018

Carta de un veterano a un viejo amigo. Por Hugo Cabeza

Publicado por gentileza y con permiso de su autor.


Carta de un veterano a un viejo amigo.

Se nos viene la noche don Julián
No hay vuelta de hoja…
Se está cayendo el sol y ni cerca de encontrar el camino
Fuimos perdiendo las prendas una a una
Nos obligaron a embargar el alma
En batallas perdidas o ganadas
Así se fueron quedando en el pasao
el poncho patria,la tropeada a caballo,
la mateada bajo el alero del rancho
la familia reunida en los atardeceres
con el jolgorio de los pájaros, los gurises
y los perros echados a los pies.
Se nos fueron de a poco
Casi sin darnos cuenta
La charla entre vecinos
Con alambrao por medio
Y el pingo de la rienda
Dormitando al sinapuro de los dueños.
Cuando era nuestra esta tierra
Cuando nuestras mujeres parían hijos y sueños
Bajo la sombra mansa del hogar campesino.
Estábamos rodeados de lindas tradiciones en el mundo rural ¡
Se nos van, se siguen yendo
Las escuelas rurales
Los gurises del campo
Los oficios más viejos…
Se construía el mundo con las manos ¡
Ahora ya no hay patrones que vivan en la estancia
Hoy dan las órdenes por internet , o un celular
Sentados en el confort de la ciudad
Entre unos lujos desconocidos pa nosotros.
Pa qué? Si acá no se precisa tanta cosa
Acá se ve sencilla la real necesidad del ser humano.
Y lo demás es charamusca
Pilchaje que está de sobra
Y que disfraza la verdadera realidad.
Ahora nos quieren obligar a vivir
A sentir y a pensar
Con la mente artificial de la ciudad ¡
Usté no vió que ahora todo se lo dice
Una mente virtual
Sin que usté use su propia sesera?
Mi querido paisano:
Si nos quitan el mundo que tenemos
Si nos tapan el sol que conocemos
Como le daremos sentido a nuestra vida?
Vió don Julián, sus gurises y los míos
Ya ni preguntan por aquel caballo
Donde dieron las primeras recorridas
Al potrero más cerca de las casas.
Ya no vienen sino de cuando en cuando
Y cuando vienen se la pasan hablando cosas de ciudad.
Con la vieja los miramos y quedamos callados.
Pensamos en los nietos…
Podrá ser que algún día la gente vuelva al campo?
Será que estos enanos que hoy apenas se enderezan,
comprendan cuando crezcan la verdad?
Que si matan este mundo, no habrá un mundo posible entre el asfalto y el hormigón.
Yo sé que los que mandan están apoltronaos en su sillón de la ciudad
y que manda la plata y el poder de los más codiciosos.
Pero si usted don Julián , no pastorea y cuida su majada
Si el granjero no planta sus manzanas ni cultiva su huerta
Si el campo se nos queda sin familias
Nunca vendrán señores de corbata
Ni doctores letraos
A producir el alimento que la tierra no da.
Nosotros madrugamos cada día
Metemos las manos en el barro
Pata en el suelo
O arriba de un tractor
O a lomo de un caballo
De potrero en potrero empujamos el carro
Pa poder quedarnos en la tierra un poco más…
Aunque sea…un poquito más ¡
Hugo Cabeza

Monday, January 29, 2018

Un hotel mil estrellas. - Historias cortitas



Las hojas secas crujen bajo mis botas, el bordón tiernamente se apoya en la suave alfombra del bosque, los trinos de los pájaros y el cantar de ranas y sapos comienzan a anunciar la noche. El sol ya se oculta y la luna comienza a iluminar mi Camino, es raro que a estas horas yo todavía tenga la mochila en la espalda, normalmente estaría descansando en un albergue, después de una reparadora ducha y pronto para mi cena, pero…

Hoy tengo la idea de dormir al aire libre, la temperatura de esta noche de septiembre anda por los 18 grados, ideal para dormir al raso. Todas las noches antes de retirarme a dormir, salgo a caminar por los alrededores de los albergues donde me quedo, a mirar las estrellas y deleitarme con su belleza, hoy definitivamente las tendré de techo y las disfrutare a pleno.


En el macuto tengo un pedazo de chorizo, un cacho de pan y medio litro de vino tinto para lavar el pico antes de acostarme panza arriba a deleitarme con el maravilloso espectáculo que me espera. Estoy en el lado francés del Camino que me lleva desde Lourdes hasta Puente de la Reina, acabo de pasar el hermoso e histórico Fort de Portalet, después de aquí me espera el Alto de Somport y del otro lado España.


Aproximadamente un kilometro antes de llegar a Urdos, en un lugar marcado como zona de camping, hay dos “caravanas” estacionadas y sus ocupantes, dos parejas de probablemente mi edad, sentados en una mesa disfrutan de su cena, una botella de vino en el centro de la reunión se ve invitadora. Me acerco y saludo respetuosamente, vienen desde Toulouse, parando siempre en todas las etapas que normalmente haría un peregrino a pie, ellos motorizados no tienen apuro y se ve que lo están gozando mucho. Desde Lourdes han hecho las mismas etapas que yo, charlamos un rato, comparten su vino conmigo y me invitan a comer, yo les digo que tengo el banquete en el macuto y les agradezco.

Les cuento que pienso dormir al raso y si no les molesta, me quedaré cerca de ellos. El más simpático me ofrece una lona plástica para poner sobre el césped y se la acepto con gusto. Me despido de ellos y me alejo unos 50 metros donde comienzo a armar mi campamento, dos mesas de pic-nic cercanas serán mi tienda de campaña, ya que en vez de poner la lona en el piso la pondré uniendo las mesas para cubrirme del posible rocío de la madrugada. Mi poncho chubasquero me servirá de piso bajo el saco de dormir, mejor, ni en un hotel 5 estrellas ya que desde mi cama veré millones de estrellas. Creo que es cerca de la medianoche cuando terminé mi cena que fue consumida lentamente y saboreando cada bocado y cada momento.

La madrugada me encuentra dormido como una piedra, me despierto cuando escucho las conversaciones de mis vecinos que ya están preparando su desayuno y piensan salir temprano rumbo al próximo pueblo. Agradezco haberlos encontrado, ya que, si no hubiera sido por la cubierta que ellos me brindaron, me hubiera mojado hasta los tuétanos, el rocío intenso cubría los campos y parecía que había llovido, yo sequito y feliz. Les devuelvo su lona y me despido agradeciéndoles la gentileza, más adelante los volvería a ver en Ruesta y en Jaca.

La noche para mi había sido de ensueño, pero también me había hecho recordar que ya no me cocino en el primer hervor y mis 70 años  no están dispuestos a pasar muchas noches al raso. Me calzo las botas y me dispongo a caminar uno de los trechos más escabrosos de esta ruta, el Puerto de Somport me espera, primero hay que subirlo, pero después bajarlo que no es cosa fácil.

Lamentablemente mis fotos nocturnas fueron un fracaso total, se ve que mi teléfono celular no esta preparado para ese tipo de fotos o yo no se utilizarlo.

El Tordillo. (Juan Alberto Pintos Lecuna)







Saturday, November 25, 2017

Julian y el guiso. Historias cortitas

Una historia de tiempo atrás, pero que siempre me despierta una sonrisa.

De a poco íbamos llegando a Parada Sánchez, la cantidad de jinetes se iba haciendo mayor cuanto mas nos acercábamos al Paso de la Arena, en grupos o de a uno, los gauchos se unían a lo largo de la ruta, saludaban, miraban pasar el contingente y después respetuosamente se ubicaban a la cola de la marcha.

Ahí en la retaguardia y gozando el espectáculo, casi en el camión de los rezagados, el Tordillo y su tordillo seguían al paso, empachándose de campo, de tradición y de kilómetros. La Marcha de Casupá a la Piedra Alta era algo que siempre había querido hacer y ahora se encontraba en medio de ella y cerca del destino final,


El camión del ejército que preparaba el guiso que recibía al gauchaje en cada una de las paradas, hacía rato que estaba haciendo humear la caldera, de una vieja máquina que parecía mas para hacer asfalto que para preparar rancho, salía un guiso tan caliente y espeso como insulso, pero que servía para llenar la panza después de horas sobre el recado.

A medida que se llegaba, cada uno se preparaba para desensillar un rato, hacer mediodía y descansar para la jornada de la tarde, otros mas comedidos, ayudaban a sacar caballos para el campo, dar ración, dar agua o simplemente alcanzar chilcas para un fueguito tropero que calentaba agua para los mates.

Cuando llaman a rancho, la larga fila se hizo casi instantánea, plato en mano y de a uno, se iban sirviendo los comensales, Julián, un paisanito muy comedido y se ve que también muy enamoradizo, ayudaba a unas jovencitas con sus caballos y entretenido dejó pasar el tiempo, cuando se dio cuenta, era el último en la fila.

Se acerca, adelanta el plato, lo sirven y mirando el guiso como desilusionado se dirige al lugar donde sus compinches ya estaban de cháchara después de haber comido.

“…taba lindo el guiso, los dos murlitos que me tocaron taban reguenazos…” dijo uno de los muchachos.

“…a mi me tocó un pedazo de pechuga y otro de rabadilla, pahhh, hacia tiempo que no comía guiso tan rico” dijo otro.

Cuando Julián se va sentando, uno, ya de plato limpio y panza llena le pregunta, ¿y a vos que te tocó?


Julián miró su plato como con pena y levantando la vista dijo… “a mi me tocó laguna” y se sentó cuchara en mano a tomar su caldo.

El Tordillo